Sam Neill, el actor de “Jurassic Park”, muere a los 78 años

13 de julio de 2026.- El actor Sam Neill falleció a los 78 años en Sídney. Su familia lo confirmó en un comunicado difundido a través de las redes sociales del intérprete. La agencia AP reportó primero la noticia. Después la ampliaron medios como Variety, CNN y NBC News.

El texto familiar señaló que la muerte fue “súbita e inesperada”. También aclaró que Neill “no padecía cáncer” en el momento de su fallecimiento. La familia no especificó la causa. “Sam estuvo rodeado de su familia y falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida”, escribieron sus seres queridos.

En 2023, el actor había revelado que le habían diagnosticado linfoma angioinmunoblástico de células T. Se trata de un tipo raro de linfoma no Hodgkin. Posteriormente se recuperó. En una entrevista con The Guardian durante ese año, Neill reflexionó sobre su diagnóstico: “No puedo negar que el último año tuvo sus momentos difíciles. Esos momentos también me hicieron valorar cada día y sentirme agradecido por mis amigos”.

De Irlanda del Norte a Nueva Zelanda: los orígenes de una estrella

Neill nació como Nigel John Dermot Neill en Omagh, Irlanda del Norte, en 1947. Emigró con su familia a Nueva Zelanda a los siete años. De joven padeció un fuerte tartamudeo. Según confesó en múltiples ocasiones, eso lo alejó por años de la idea de dedicarse a la actuación. Adoptó el nombre de Sam porque, explicó, había demasiados Nigels en su escuela.

Se instaló con su familia en Dunedin, en la Isla Sur. Luego lo enviaron a un internado en Christchurch. Su carrera despegó en 1977 con “Sleeping Dogs”. Fue el primer largometraje neozelandés en más de una década. En su país lo recordaban como una persona modesta, alejada de la exposición mediática. En redes sociales solía compartir fotografías de los animales de su granja. Muchos llevaban nombres de amigos famosos: Laura Dern la gallina, Kylie Minogue la pata y Helena Bonham Carter la vaca.

El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, lo despidió como “uno de los grandes” en un comunicado. Destacó que Neill comenzó su carrera cuando apenas existía una industria cinematográfica en el país. Durante más de cincuenta años, llevó las historias neozelandesas al mundo.

Una carrera que atravesó el cine de autor y las superproducciones

Neill saltó a la fama internacional con “Mi brillante carrera” (1979), de Gillian Armstrong. Esa película también lanzó a Judy Davis. Poco después llegó “Calma absoluta”, de Phillip Noyce. Se trata de un thriller marino que compartió cartel con una entonces poco conocida Nicole Kidman.

Fue uno de los actores que se proyectaron al mundo tras el auge del cine australiano de fines de los 70. Esa generación la integraron también Paul Hogan, Mel Gibson, Geoffrey Rush, Russell Crowe, Jane Campion, Peter Weir y Gillian Armstrong.

Coprotagonizó dos películas junto a Meryl Streep bajo la dirección de Fred Schepisi: “Plenty” y “A Cry in the Dark”. Esta última se basó en el sensacionalista juicio por la desaparición de un bebé en el Outback australiano. Según recuerda Variety, el crítico David Thomson lo describió en su “New Biographical Dictionary of Film” como un intérprete de gran inteligencia. Thomson añadió que Neill era capaz de acompañar a grandes estrellas con un humor observador que muchas veces pasaba inadvertido.

Antes de convertirse en un rostro reconocible en Hollywood, Neill fue uno de los candidatos a suceder a Roger Moore como James Bond. Ese papel recayó finalmente en Timothy Dalton en 1987. Ese interés surgió después de su trabajo en la miniserie “Reilly: Ace of Spies” (1983), que le valió una nominación al Globo de Oro.

“Jurassic Park”, el papel que lo inmortalizó

Neill alcanzó su mayor exposición mundial en “Jurassic Park” (1993). Compartió elenco con Laura Dern, Jeff Goldblum y Richard Attenborough. Interpretó al paleontólogo Alan Grant, convocado a una isla donde un parque temático alberga dinosaurios clonados. No participó en la segunda entrega, pero volvió para la tercera película en 2001 y para “Jurassic World: Dominion” en 2022.

En 2001 declaró al Daily News de Nueva York que sentía haber encontrado tardíamente la forma de ser un héroe de acción. También dijo que estaba más cómodo con un Grant más curtido que sabía lo que hacía.

Versatilidad en la pantalla y una vida alejada del glamour

Su filmografía incluyó papeles muy distintos. Interpretó a un oficial de submarino soviético en “La caza del Octubre Rojo”. También a un investigador en “En la boca de la locura” de John Carpenter. Y al Anticristo en “La profecía III: El conflicto final”. En televisión, encarnó al villano Chester Campbell en “Peaky Blinders” y a Thomas Jefferson en la miniserie de CBS “Sally Hemings: an American Tragedy”.

Ya en la última etapa de su carrera, sumó un papel muy recordado en Nueva Zelanda. Fue el tío postizo y hosco de un adolescente en “Hunt for the Wilderpeople” (2016), del cineasta neozelandés Taika Waititi. Con Waititi también trabajó en pequeños papeles dentro del universo Marvel, en “Thor: Ragnarok” (2018) y “Thor: Love and Thunder” (2022). Sus últimas apariciones en pantalla fueron en la serie de Netflix “Untamed” y en “The Twelve”, producción original de Binge.

Además de actor, Neill era viticultor. Bajo su marca Two Paddocks producía vinos pinot noir y riesling en su bodega de Central Otago, en la Isla Sur. En marzo de 2023 publicó sus memorias, “¿Te lo conté alguna vez?”. Ese mismo año recibió el título de caballero por su contribución al cine. La entonces reina Isabel II aprobó esa distinción.

El actor deja cuatro hijos y ocho nietos. Su legado en el cine, su sencillez y su amor por la tierra neozelandesa permanecerán en la memoria de quienes lo admiraron dentro y fuera de la pantalla.