
PARÍS, FRANCIA, 24 de junio 2026.- Un médico que regresó de una misión humanitaria en la República Democrática del Congo (RDC) dio positivo tras su llegada al país. Así, el primer caso de ébola en Francia desde el inicio del actual brote en África central ya está bajo control sanitario.
En este sentido, el Ministerio de Sanidad publicó un comunicado en X y en su página web. Allí explicó cómo se trasladó al hospital al paciente afectado.
Protocolo de aislamiento y rastreo de contactos
Todas las medidas de precaución se adoptaron desde la llegada del médico al territorio nacional. El traslado al hospital se hizo en condiciones de seguridad para evitar cualquier riesgo de contagio, según detalló el Ministerio.
Por su parte, las autoridades iniciaron una investigación epidemiológica exhaustiva. El objetivo es determinar qué personas estuvieron en contacto con el paciente. Estas personas serán contactadas de inmediato por la agencia regional de salud. Además, deberán cumplir un aislamiento domiciliario de 21 días bajo estrecha vigilancia.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) estimó que el riesgo de infección es bajo. Esto aplica tanto para los residentes europeos como para los viajeros que se desplazan a zonas de circulación activa. Para la población europea en general, el riesgo es muy bajo.
No obstante, el hecho de que se trate de un caso importado no implica que el virus circule en Francia. Las autoridades cuentan con protocolos de aislamiento muy estrictos para este tipo de situaciones. Esto limita de forma considerable el riesgo de transmisión local.
Bajo esta premisa, el riesgo para la población general se considera muy bajo. El ébola no se transmite por vía aérea, sino por contacto directo con los fluidos corporales de una persona enferma.
Una crisis sanitaria que crece en el Congo
Se registraron más de 1.000 casos confirmados y al menos 254 muertes desde la declaración oficial de la epidemia a mediados de mayo. Esto convierte al brote en el más importante jamás registrado en su primer mes de existencia.
La enfermedad está causada por la rara variante Bundibugyo del virus del ébola. Actualmente no existe ninguna vacuna ni tratamiento autorizado para esta variante. Asimismo, las autoridades sanitarias tienen dificultades para frenar la propagación del virus en la provincia de Ituri, epicentro de la epidemia. Allí, los desplazamientos de población vinculados a los conflictos armados complican la labor de los equipos médicos.
Solo algo más de la mitad de los contactos de riesgo están identificados y bajo seguimiento. El origen exacto de la epidemia, en cambio, sigue siendo desconocido. La situación es especialmente preocupante en los campos de desplazados, donde la falta de espacio favorece los contagios.
En definitiva, la Organización Mundial de la Salud (OMS) teme una expansión regional de la crisis. Ya se detectaron varios casos en la vecina Uganda. Esto mantiene en alerta a todo el continente por una posible propagación del ébola en Francia.
