
ROSARIO, SANTA FE, 18 de junio de 2026.- El violento episodio ocurrido el viernes pasado en Villa Banana conmocionó a la fuerza de seguridad. La emboscada narco en Rosario dejó como saldo el asesinato del agente Rodolfo Arnaldo Manfredi y su colega Emilio Gómez Villafañe herido de gravedad. La Justicia ya imputó a dos sospechosos.
La investigación quedó a cargo de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR). El fiscal federal Diego Iglesias formalizó este lunes la acusación contra los dos detenidos. Ambos pertenecerían a la organización liderada por Eduardo Rodolfo Muñoz, quien continúa prófugo.
La emboscada narco en Rosario que derivó en el crimen
Los efectivos de la Policía Federal Argentina realizaban tareas preventivas en el marco del Plan Bandera. Se encontraban vestidos de civil y patrullaban a pie por la zona oeste de Rosario.
Fue entonces cuando un grupo de personas los interceptó. Al advertir su condición de agentes, comenzaron a silbar y convocar a otros sujetos. Lo que siguió fue una discusión que derivó en una violenta emboscada.
Según los testimonios colectados por el MPF y el MPA, L.M.M. habría sido uno de los que dispararon contra los policías. Tres de los impactos dieron en el cuerpo de Manfredi y le provocaron la muerte en forma inmediata.
Otros dos disparos hirieron gravemente a Gómez Villafañe. El agente sufrió lesiones en el hemitórax izquierdo y en la región inguinal. Permanece internado en terapia intensiva.
Por su parte, M.E.P. se habría acercado al cuerpo del agente abatido. Le retiró el teléfono celular y su pistola reglamentaria. Esos elementos no fueron hallados hasta el momento.
¿Quiénes son los imputados por la emboscada narco en Rosario?
A L.M.M. se le atribuyó el homicidio calificado del policía y dos tentativas del mismo delito. También se lo acusa de integrar una asociación ilícita dedicada al narcotráfico.
La organización operaba con violencia física y amenazas sobre los vecinos. Su objetivo era asegurar el control territorial y el comercio de estupefacientes en Villa Banana.
En tanto, M.E.P. fue imputado por hacer desaparecer rastros y pruebas del crimen. Además, se le endilgó la tenencia de 358 envoltorios de cocaína, 89 gramos más de la misma droga y 2,5 gramos de marihuana.
Ambos imputados, según las evidencias, eran los encargados de custodiar los puntos de venta. También colaboraban en tareas de acopio y fraccionamiento del material estupefaciente.
El juez de garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz dispuso la prisión preventiva por el plazo de un año. Ese mismo período fijó para la investigación.
La organización detrás de la emboscada narco en Rosario
Los fiscales federales expusieron que la banda es una readecuación de la estructura liderada por Dalmacio Saravia. Este sujeto ya había sido condenado por narcotráfico.
El nuevo jefe está sindicado como el encargado de gestionar la comercialización de droga. También se ocupa de la recepción, el acopio y la distribución del material ilegal.
El Gobierno Nacional ofrece una recompensa de 20 millones de pesos. Buscan información sobre el paradero de Eduardo Rodolfo Muñoz, el presunto autor material del crimen.
La medida fue dispuesta mediante la Resolución N°543/2026. La firmó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva.
La investigación por el ataque narco sigue su curso
Los fiscales Iglesias, Matías Scilabra y Gonzalo Ruggeri expusieron los detalles de la imputación. También valoraron la articulación coordinada con el Ministerio Público de la Acusación.
Representó a esa cartera la fiscal Laura Riccardo. El trabajo conjunto permitió avanzar en la identificación de los responsables.
El encuadre legal para L.M.M. incluye la integración de asociación ilícita agravada. También se lo acusa de comercialización de estupefacientes organizada por tres o más personas.
Además, se le imputa la tenencia ilegítima de armas de fuego de uso civil. Y también una de arma de guerra.
Para M.E.P. la acusación es similar. Se le suman los cargos por encubrimiento agravado y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
La gravedad de los hechos y las evidencias recolectadas llevaron al juez a dictar la prisión preventiva. La emboscada narco en Rosario dejó una marca profunda en la fuerza de seguridad y mantiene en vilo a toda la comunidad.
