Segunda vuelta en Perú: 27 millones eligen entre Fujimori y Sánchez

Votantes peruanos en las elecciones en Perú durante la segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez

LIMA, PERÚ, 7 de junio de 2026. Más de 27 millones de peruanos decidieron este domingo el rumbo de su país. Las elecciones en Perú entraron en su fase final con la segunda vuelta presidencial entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, dos opciones que vuelven a dividir al electorado como lo han hecho, casi sin pausa, desde 1990.

La jornada arrancó a las 7.00 hora local (12.00 GMT) y se extenderá durante diez horas. El escrutinio, en tanto, podría prolongarse varios días dado el estrecho margen que anticipan todas las encuestas.

Las elecciones en Perú y una grieta que cumple 35 años

No obstante, la contienda no es solo entre dos candidatos. Es, una vez más, entre fujimorismo y antifujimorismo. Esa fractura política lleva tres décadas abierta y en las últimas tres elecciones siempre se resolvió por márgenes mínimos: en 2016 y 2021, apenas 40.000 votos separaron a los contendientes.

Por su parte, Fujimori busca la presidencia por cuarta vez consecutiva. Perdió ante Ollanta Humala en 2011, ante Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y ante Pedro Castillo en 2021. En este sentido, una victoria este domingo representaría el regreso del fujimorismo al poder ejecutivo por primera vez en un cuarto de siglo.

Sánchez, en cambio, llega como el sucesor simbólico de Castillo, el expresidente encarcelado por un fallido golpe de Estado en 2022. El candidato izquierdista prometió liberar a Castillo como acto de reparación hacia los sectores rurales que lo reivindican.

Irregularidades y alerta institucional

Bajo esta premisa, la jornada arrancó con una sombra conocida: la falta de material electoral. Pese a que el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, garantizó antes del inicio que todo estaba en orden, media hora después del arranque todavía había mesas sin elementos para recibir votantes.

La situación fue menor que en la primera vuelta del 12 de abril, cuando colegios de Lima abrieron con hasta cinco horas de retraso y trece locales votaron al día siguiente. Aun así, las irregularidades reavivaron las alertas. Asimismo, recordaron por qué Fujimori ya anunció el despliegue de 95.000 delegados para “cuidar el voto” en cada mesa del país.

No obstante, las misiones internacionales de observación —Unión Europea y OEA, con más de 250 personas en campo— descartaron cualquier tipo de fraude en la primera ronda y reforzaron la vigilancia para esta definición.
Diáspora y votos del exterior

En paralelo, 1,2 millones de peruanos en el exterior también participaron de la elección. Las mayores concentraciones se registraron en Buenos Aires, con 115.097 habilitados; Santiago de Chile, con 113.887; Madrid, con 105.493; y Barcelona, con 79.606. Un bloque de votos que, en una contienda tan ajustada, puede ser decisivo.

Mientras las urnas permanecían abiertas, los candidatos siguieron rutinas bien distintas. Fujimori visitó el centro de Fuerza Popular en Villa El Salvador para coordinar a sus delegados. Sánchez, en cambio, comenzó el día en misa junto a su familia en Huaral, su ciudad natal a 90 kilómetros de Lima, y pidió a los peruanos votar “con la mayor esperanza para un Perú con cero discriminación y pobreza”.

El resultado de las elecciones en Perú definirá quién conduce el país durante el período 2026-2031, convirtiéndose en el noveno presidente en apenas una década.

Con EFE