
COLOMBIA, 1 de junio de 2026.- La noche electoral en Colombia terminó con una tensión inesperada. En primer lugar, tras conocerse el preconteo de la Registraduría Nacional, Petro rechaza resultados y advirtió que solo reconocerá el escrutinio a cargo de los jueces. Además, el ultraderechista Abelardo de la Espriella aparece como el más votado, con más de 10 millones de sufragios.
Petro rechaza resultados y apunta al software electoral
Como resultado, «como presidente no acepto los resultados del preconteo», escribió el mandatario en X. Asimismo, cuestionó el sistema informático usado durante el proceso. Según él, el conteo de la Registraduría presenta inconsistencias con el censo electoral oficial.
En este sentido, Petro señaló que existen dos censos distintos: el oficial y el del software. Este último registraría 800.000 personas adicionales. Por otra parte, afirmó que mesas ya impugnadas muestran que «centenares de miles de votos fueron agregados». Sin embargo, no presentó pruebas que respalden esa afirmación.
Bajo esta premisa, insistió en un punto concreto. Los únicos resultados con validez legal serán los que determinen los jueces en el escrutinio formal. Allí se revisarán las actas y se consolidará el resultado definitivo.
La sombra de Thomas Greg & Sons y la segunda vuelta
Cabe señalar que no es la primera vez que Petro apunta en esa dirección. Volvió a mencionar a los hermanos Felipe, Camilo y Fernando Bautista. Son propietarios de Thomas Greg & Sons, empresa vinculada a pasaportes y procesos electorales.
En abril pasado, Petro citó un supuesto informe de inteligencia. Según ese documento, los Bautista habrían ofrecido «ciertos algoritmos» para favorecer a De la Espriella. No obstante, la campaña rechazó esas acusaciones.
Por su parte, las advertencias del presidente contrastan con el tono de las autoridades electorales. Durante toda la jornada transmitieron calma. Finalmente, los resultados preliminares confirman una segunda vuelta. Será entre De la Espriella e Iván Cepeda, del Pacto Histórico, el 21 de junio. En conclusión, ese escenario arranca con Petro rechazando resultados como telón de fondo institucional.
