
TEHERÁN, Irán, 7 de abril de 2026.- Irán protege centrales eléctricas con cadenas humanas mientras los ataques aéreos sacuden Teherán. La maniobra se produce horas antes de que venza el plazo fijado por el presidente Donald Trump para que Teherán reabriera el estrecho de Ormuz o enfrentara bombardeos masivos.
Trump advirtió que “todo el país puede ser derrotado en una sola noche”. Agregó que todos los puentes de Irán quedarían destruidos antes de la medianoche y que las centrales eléctricas “arderán, explotarán y nunca más volverán a utilizarse”.
Irán protege centrales: cadenas humanas y llamado a la resistencia
Las autoridades iraníes convocaron a “todos los jóvenes, atletas, artistas, estudiantes y alumnos universitarios y sus profesores” a rodear las instalaciones energéticas. Alireza Rahimi, secretario del Consejo Supremo de la Juventud y la Adolescencia, fue contundente: “Las centrales eléctricas son nuestro patrimonio nacional y nuestro capital”.
No obstante, no estaba claro quién respondería al llamado. Al parecer, una importante central en Teherán fue cerrada por motivos de seguridad justo cuando debía comenzar la manifestación.
Por su parte, el presidente Masoud Pezeshkian publicó en X que 14 millones de iraníes se ofrecieron como voluntarios para luchar. “Yo también he estado, estoy y seguiré estando dispuesto a dar mi vida por Irán”, escribió.
En este sentido, la Guardia Revolucionaria advirtió que Irán “privaría a Estados Unidos y a sus aliados del petróleo y el gas de la región durante años” si Trump cumple su amenaza. Asimismo, un general de la fuerza instó a los padres a enviar a sus hijos a vigilar los puestos de control.
El ambiente en Teherán era sombrío. Un joven en una cafetería resumió el estado de ánimo colectivo: “Siento que estamos atrapados entre las hojas de unas tijeras”.
Ataques, misiles y advertencias internacionales
Una oleada de bombardeos sacudió distintos puntos del país. Un ataque en la provincia de Alborz dejó 18 muertos. Otros nueve murieron en Shahriar y seis en Pardis. Israel atacó una planta petroquímica en Shiraz por segundo día consecutivo y emitió una advertencia en persa para que los iraníes evitaran los trenes.
A primera hora del martes, Irán lanzó siete misiles balísticos contra Arabia Saudita. Los proyectiles fueron interceptados, aunque los escombros cayeron cerca de instalaciones energéticas. El ataque obligó a Arabia Saudita a cerrar temporalmente la calzada Rey Fahd, único nexo vial entre Bahréin —sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense— y la península arábiga. Irán también atacó Israel, con impactos reportados en Tel Aviv y Eilat.
Bajo esta premisa, la comunidad internacional elevó su tono de alarma. El canciller francés Jean-Noël Barrot advirtió que los ataques contra infraestructuras civiles “están prohibidos por las normas de la guerra y el derecho internacional”. El secretario general de la ONU, António Guterres, coincidió en esa postura. Trump, en cambio, dijo a los periodistas que no le preocupa “en absoluto” cometer crímenes de guerra.
El estrecho de Ormuz y la presión económica global
Irán bloqueó el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz desde el inicio de la guerra el 28 de febrero. El crudo Brent superó los 108 dólares por barril el martes, un aumento de cerca del 50% desde entonces. El bloqueo disparó los precios del petróleo, la nafta, los alimentos y otros productos básicos mucho más allá de Oriente Medio.
Las negociaciones continuaban, con mediadores de Pakistán, Egipto y Turquía trabajando “a contrarreloj”. Irán condicionó la reapertura del estrecho al levantamiento de sanciones, y Washington evalúa suavizar algunas restricciones al sector petrolero iraní.
Más de 1.900 personas han muerto en Irán desde el inicio del conflicto. En Líbano, los muertos superan los 1.400 y más de un millón han sido desplazados. En Israel, 23 civiles fallecieron y 13 militares estadounidenses perdieron la vida.
La pregunta que aguarda respuesta es si Irán protege centrales como gesto político o como preparación real para resistir los ataques prometidos por Trump antes de la medianoche.
