
WASHINGTON, EE. UU., 9 de marzo de 2026.- La guerra entre Estados Unidos e Irán volvió a dominar la agenda internacional luego de que el presidente Donald Trump asegurara que el conflicto podría terminar “muy pronto”. El mandatario también planteó la posibilidad de eliminar las sanciones petroleras contra Teherán como parte de un eventual acuerdo que permita reducir las tensiones en Medio Oriente.
Durante una conferencia de prensa realizada en su resort de Doral, Florida, Trump sostuvo que su administración busca estabilizar el mercado energético y evitar un impacto mayor en los precios internacionales del petróleo. Según explicó, el aumento reciente del crudo se produjo por la incertidumbre generada por la escalada militar.
El presidente estadounidense indicó que su gobierno está evaluando diferentes caminos para alcanzar una salida diplomática. Entre las alternativas aparece la eliminación parcial de las restricciones económicas que pesan sobre la industria petrolera iraní, una de las principales fuentes de ingresos del país.
Sin embargo, Trump aclaró que cualquier decisión dependerá del comportamiento del régimen iraní en los próximos días. También advirtió que Estados Unidos está preparado para endurecer su ofensiva militar si Teherán intenta bloquear el transporte de petróleo en el Golfo Pérsico.
El costo en vidas sigue aumentando. Más de 1.300 iraníes murieron desde el inicio del conflicto, junto a 486 personas en el Líbano y cuatro civiles en Emiratos Árabes Unidos. Estados Unidos reportó su séptima víctima fatal el domingo, y dos soldados israelíes también perdieron la vida, además de una docena de civiles.
La guerra entre Estados Unidos e Irán y el impacto en el petróleo
El conflicto ya provocó un fuerte impacto en el mercado energético global. El tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, cayó cerca de un 70% desde el inicio de las hostilidades.
Por ese corredor estratégico circula aproximadamente el 20% del petróleo que se comercializa a nivel mundial. La reducción del tráfico generó temores sobre posibles interrupciones en el suministro y provocó una fuerte volatilidad en los precios del crudo.
Durante la jornada, el petróleo estadounidense llegó a cotizar cerca de los 119 dólares por barril. Sin embargo, las declaraciones de Trump sobre una eventual salida negociada generaron una reacción inmediata en los mercados y los valores retrocedieron por debajo de los 90 dólares.
El índice bursátil S&P 500 también reaccionó al cambio de clima y logró recuperar cerca de un punto porcentual. Los inversores interpretaron que existe una posibilidad real de reducir la tensión en la región.
Advertencias militares y presión internacional
A pesar de abrir la puerta a la negociación, Trump mantuvo un tono duro hacia el gobierno iraní. El mandatario afirmó que Estados Unidos ya logró alcanzar miles de objetivos militares y aseguró que la capacidad de ataque del país persa se redujo de manera significativa.
Según el presidente, la ofensiva permitió destruir cerca del 90% de la infraestructura misilística iraní y reducir drásticamente los lanzamientos de drones. Trump consideró que los objetivos estratégicos de Washington están “casi cumplidos”, aunque admitió que el conflicto todavía no terminó.
En paralelo, la situación en Medio Oriente sigue generando preocupación entre las principales potencias del mundo. Los ministros de finanzas del G7 advirtieron que están preparados para tomar medidas destinadas a garantizar el suministro global de energía.
Entre las alternativas aparece la liberación de reservas estratégicas de petróleo para compensar posibles interrupciones en el comercio internacional. Francia, que actualmente preside el grupo, señaló que todavía no existe un acuerdo definitivo sobre estas acciones.
Mientras tanto, la actividad petrolera en varios países del Golfo enfrenta serias dificultades. Arabia Saudita debió reducir su producción porque sus tanques de almacenamiento están al límite de capacidad ante la imposibilidad de exportar crudo con normalidad.
La situación se repite en Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, donde la reducción del tránsito marítimo complica el flujo comercial. En ese contexto, Trump adelantó que su gobierno analiza ordenar a la marina estadounidense que escolte a los petroleros que intenten cruzar el estrecho de Ormuz.
El escenario internacional sigue siendo incierto y la guerra entre Estados Unidos e Irán continúa generando tensión política, económica y militar en una de las regiones más estratégicas del planeta.
(ct/bloomberg)
