
CHICAGO, EE. UU., 9 de marzo de 2026.- La creciente tensión militar en Medio Oriente disparó los precios del petróleo crudo, que superaron los 119 dólares por barril, aunque luego moderaron su suba ante versiones sobre una posible liberación de reservas estratégicas por parte de países del G7.
El mercado energético mundial atraviesa horas de máxima volatilidad. El precio del petróleo escaló este lunes cerca de los 120 dólares por barril ante la intensificación del conflicto bélico entre Israel e Irán, que afecta instalaciones críticas para la producción y transporte de crudo en el Golfo Pérsico.
El barril de petróleo Brent, referencia para Argentina, tocó los 119,50 dólares en las primeras operaciones, aunque luego recortó ganancias y se negoció en torno a los 107 dólares. La ofensiva militar, que transita su segunda semana, sumó un nuevo capítulo de tensión cuando Bahréin acusó a Irán de atacar una planta de desalinización vital para el suministro de agua potable.
Paralelamente, depósitos petroleros en Teherán ardieron tras los bombardeos nocturnos de Israel. Estos episodios encendieron todas las alarmas en un mercado que depende de la estabilidad regional.
La moderación de los precios llegó con un informe del Financial Times que anticipaba una posible intervención de los países del G7. Algunas naciones industrializadas evalúan liberar reservas estratégicas de petróleo para aliviar la presión alcista. Sin embargo, la información no fue confirmada oficialmente y contrasta con las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien restó importancia a esa opción, asegurando que los suministros de EE. UU. son abundantes y que los valores pronto caerían.
El estrecho de Ormuz y su impacto en los precios petróleo crudo
El corazón del problema geopolítico se ubica en el Estrecho de Ormuz. Según Rystad Energy, unos 15 millones de barriles diarios —aproximadamente el 20% del consumo mundial— atraviesan ese paso de agua que limita al norte con Irán.
La amenaza constante de misiles y drones ha paralizado el tránsito de petroleros, obligando a Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos a reducir su producción por la saturación de tanques de almacenamiento.
El conflicto también afecta directamente a Irán, que exporta cerca de 1,6 millones de barriles diarios, principalmente hacia China. Si las rutas se interrumpen por completo, el gigante asiático deberá buscar nuevos proveedores, sumando presión alcista sobre los precios a nivel global.
Las autoridades iraníes reportaron que los ataques israelíes contra depósitos en Teherán dejaron cuatro muertos, mientras que el ejército israelí justificó los bombardeos al indicar que las instalaciones abastecían combustible para misiles.
Impacto en consumidores y la economía global
El salto en los precios del petróleo crudo ya se refleja en los bolsillos de los consumidores. En Estados Unidos, la gasolina regular subió a 3,45 dólares el galón el domingo, un aumento de 47 centavos en una semana. El diésel, crucial para el transporte de carga, superó los 4,60 dólares por galón, con una suba semanal de 83 centavos.
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, intentó calmar al público en CNN, asegurando que los precios volverán a ubicarse por debajo de los 3 dólares “en poco tiempo”. “En el peor de los casos, esto durará semanas, no meses”, afirmó.
No obstante, analistas e inversores advierten que si los precios del petróleo crudo se mantienen por encima de los 100 dólares, la economía mundial podría enfrentar dificultades para absorber el impacto.
Los mercados financieros ya reflejan el nerviosismo. El Nikkei 225 de Tokio cayó un 5,2% este lunes, mientras que los futuros estadounidenses descendieron más de 1,5%. El viernes, el S&P 500 retrocedió un 1,3% y el Dow Jones perdió más de 900 puntos antes de recuperar parte de la caída.
Fantasma de 2022 y futuro de los precios
La última vez que los futuros del crudo Brent y WTI operaron en estos niveles fue en 2022, tras la invasión rusa a Ucrania, que desató una crisis energética global.
Ahora, la guerra entre Israel e Irán mantiene al mercado en alerta ante cada movimiento militar.
El gas natural también subió, cerrando en 3,33 dólares por 1.000 pies cúbicos, con un incremento del 4,6% en la última jornada y cerca del 11% en la semana pasada.
Mientras la diplomacia busca canales para descomprimir la situación, el mundo sigue atento a la evolución del conflicto. La posible liberación de reservas estratégicas podría ofrecer un alivio temporal, pero mientras los misiles sigan cruzando el cielo de Medio Oriente, la incertidumbre seguirá siendo el principal combustible para la subida de los precios.
