
2 DE MARZO DE 2026.- Buques petroleros bajo ataque agravan la guerra regional y disparan el petróleo, mientras Estados Unidos e Israel intercambian ofensivas con Irán y el conflicto impacta mercados, rutas marítimas y capitales del Golfo.
Irán y milicias respaldadas por Teherán lanzaron misiles el lunes contra Israel y varios Estados árabes, en una ofensiva que aparentemente impactó el recinto de la embajada estadounidense en Kuwait. En paralelo, fuerzas israelíes y estadounidenses atacaron objetivos dentro de Irán, ampliando el alcance de los combates.
En el golfo de Omán, un dron cargado con explosivos impactó contra un petrolero con bandera de las Islas Marshall y provocó la muerte de un marinero, según informó Omán. Teherán había amenazado previamente a embarcaciones que se aproximaran al Estrecho de Ormuz y se le atribuyen múltiples ataques recientes.
Buques petroleros bajo ataque y tráfico colapsado en Ormuz
El tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz cayó cerca de un 70 % desde el sábado, cuando Washington y Tel Aviv lanzaron un ataque de gran escala contra Irán. La plataforma MarineTraffic reportó maniobras inusuales en los últimos días, incluidas vueltas en U, reducciones bruscas de velocidad y desvíos de última hora.
En ese contexto, la seguridad energética volvió a quedar en el centro de la crisis. Saudi Aramco cerró temporalmente su refinería de Ras Tanura, cerca de Dammam, tras un ataque con drones iraníes. La ofensiva golpeó directamente la infraestructura clave de la mayor economía del Golfo.
Irán también atacó instalaciones energéticas en Qatar. El Ministerio de Defensa qatarí informó que dos drones impactaron un tanque de agua en una planta eléctrica en Mesaieed y una instalación operada por Qatar Energy en Ras Laffan. No se reportaron víctimas.
Escalada militar y tensión política en la región
La escalada incluyó un incidente con fuerzas estadounidenses. El Comando Central informó que Kuwait derribó por error tres aviones F-15E Strike Eagle durante una misión de combate mientras Irán atacaba el país. Los seis tripulantes se eyectaron, fueron rescatados y permanecen en condición estable.
Además, el intercambio de fuego se extendió al Líbano. Hezbolá reivindicó el lanzamiento de misiles hacia Israel en respuesta a la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, en ataques aéreos estadounidenses e israelíes. Israel respondió con bombardeos que dejaron al menos 31 muertos y 149 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.
Mientras tanto, el gobierno libanés declaró ilegales las actividades militares del grupo y exigió que entregue sus armas. El primer ministro Nawaf Salam sostuvo que solo el Estado puede decidir sobre la guerra e instruyó a las fuerzas de seguridad a impedir nuevos lanzamientos de misiles o drones.
En paralelo, el clérigo Alireza Arafi, integrante del consejo de liderazgo temporal iraní junto al presidente Masoud Pezeshkian y el jefe judicial Gholamhossein Mohseni Ejei, pidió una rápida designación de un nuevo líder supremo. La Asamblea de Expertos, integrada por 88 miembros, deberá elegir al sucesor de Jamenei, aunque todavía no surge un candidato claro.
Mercados globales bajo presión por la crisis
Los ataques sacudieron a los mercados internacionales. Los futuros estadounidenses cayeron más de 1 %, mientras los precios del crudo subieron con fuerza ante el temor a interrupciones prolongadas en el suministro.
En Europa, el DAX alemán perdió 2,2 % hasta 24.737,47 puntos, el CAC 40 de París cayó 1,9 % hasta 8.413,91 y el FTSE 100 británico retrocedió 1 % hasta 10.800,63. Sin embargo, las acciones de contratistas de defensa y compañías petroleras moderaron las pérdidas en Asia.
Por eso, el impacto económico se suma a la dimensión militar de una guerra que ya altera el transporte aéreo regional. Etihad Airways suspendió todos los vuelos hacia y desde Abu Dhabi hasta las 14:00 GMT del martes, al igual que otras aerolíneas del Golfo que operan rutas de larga distancia afectadas por el cierre del espacio aéreo.
(ct/ap)
