Guerra contra Irán: EE.UU. confirma bajas y Trump avisa

Bombardero furtivo B-2 de EE.UU. durante la guerra contra Irán tras confirmarse bajas militares.
Una columna de humo se eleva desde un incendio mientras partidarios de grupos armados chiítas iraquíes intentan avanzar hacia la embajada de Estados Unidos ubicada en la Zona Verde de Bagdad, mientras la policía antidisturbios se despliega para bloquear su avance, tras los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán y el asesinato del Líder Supremo de Irán, en Bagdad, Irak, el 1 de marzo de 2026. REUTERS/Ahmed Saad.

WASHINGTON, EE. UU., 1 de marzo de 2026.- La guerra contra Irán entró en una fase crítica este domingo tras confirmarse las primeras bajas de soldados estadounidenses en combate. El Pentágono informó que tres militares murieron y cinco resultaron heridos en una base en Kuwait, marcando un punto de inflexión en la ofensiva iniciada el sábado. A pesar del saldo trágico, el presidente Donald Trump aseguró que las operaciones continuarán para desmantelar el aparato de seguridad de Teherán.

En un mensaje grabado, el mandatario estadounidense preparó a la opinión pública al reconocer que es probable que ocurran más muertes antes de que el conflicto finalice. No obstante, Trump ratificó que la guerra contra Irán se definirá mediante una campaña sostenida que, según sus estimaciones, podría prolongarse por unas cuatro semanas hasta eliminar las amenazas terroristas.

Desafíos internos de la guerra contra Irán

A pesar de la intensidad de los ataques, que ya han impactado más de 1.000 objetivos y hundido nueve buques de guerra, el apoyo interno a la misión es limitado. Una reciente encuesta de Reuters/Ipsos reveló que solo el 27% de los estadounidenses aprueba la intervención militar. Este dato añade una presión política significativa sobre la administración Trump mientras el conflicto se expande en la región.

Por otro lado, la incertidumbre aumenta tras el vacío de poder dejado por Ali Jamenei. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha asumido temporalmente las funciones de líder supremo junto a un consejo de emergencia. Aunque Trump afirmó que los nuevos líderes iraníes han solicitado dialogar, las fuerzas de seguridad de la República Islámica aseguran haber aprendido de los errores de EE.UU. en Irak y Afganistán para resistir los bombardeos.

Estrategia de cambio de régimen

Analistas internacionales y senadores estadounidenses debaten si los bombardeos serán suficientes para lograr una transformación política profunda. Mientras el senador demócrata Chris Coons cuestiona la viabilidad de un cambio de régimen únicamente mediante ataques aéreos, aliados de Trump como Lindsey Graham sostienen que el objetivo es liberar al pueblo de un sistema terrorista sin repetir los errores de ocupaciones pasadas.

En el terreno militar, el despliegue sigue siendo masivo. El uso de bombarderos furtivos B-2 para atacar instalaciones de misiles subterráneas demuestra que Washington busca degradar la capacidad de respuesta de Teherán. El éxito de esta estrategia en la guerra contra Irán dependerá de si las fuerzas de seguridad locales deciden desertar ante un posible resurgimiento de los disturbios públicos en las próximas semanas.

(ct/reuters)