
1 DE MARZO DE 2026.- El futuro de Irán y las consecuencias de la muerte de Alí Jamenei son los temas centrales que aborda hoy la prensa de Alemania, Suiza y Austria. Para Tomas Venarius, del Süddeutsche Zeitung, la desaparición del líder no garantiza la caída del régimen, pero sí marca un punto de inflexión que podría llevar a un porvenir mejor, aunque advierte que el camino será “largo y ciertamente sangriento” debido a la inercia del sistema teocrático.
En este contexto, Jan Roß sostiene en el diario Die Zeit que existen argumentos para intentar derrocar al régimen de los mulás. Según el columnista, Teherán representa una amenaza de aniquilación para Israel y utiliza el terrorismo como herramienta política, apoyando fuerzas que solo traen violencia a la región.
Análisis sobre el futuro de Irán
Por su parte, el periódico suizo Neue Zürcher Zeitung publicó un obituario de Jamenei firmado por Ulrich von Schwerin, quien destaca cómo el ayatolá logró aferrarse al poder durante tres décadas desafiando sanciones y levantamientos populares. Según Schwerin, el error de Jamenei fue negarse a abandonar la enemistad hacia las potencias occidentales, lo que finalmente terminó pasándole la cuenta.
En el prestigioso semanario Der Spiegel, Fritz Schaap analiza cuatro posibles rumbos para el futuro de Irán: un traspaso ordenado, un golpe de la Guardia Revolucionaria, un levantamiento popular o que la nación se convierta en un Estado fallido. Esta última opción preocupa especialmente a los analistas, ya que un vacío de poder podría generar una inestabilidad que llegaría hasta las fronteras de Europa.
Ofensiva militar y despliegue del CENTCOM
Más allá del debate mediático, la realidad en el terreno muestra un despliegue sin precedentes. El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) detalló que sus fuerzas están atacando objetivos para desmantelar el aparato de seguridad del régimen, priorizando ubicaciones de amenaza inminente. Hasta el domingo, los militares afirman haber impactado más de 1.000 objetivos iraníes, incluyendo cuarteles generales, sitios de misiles y unidades navales.
Para ejecutar esta misión que definirá el futuro de Irán, las Fuerzas Armadas estadounidenses emplearon una variedad de misiles antiaéreos y aeronaves de última generación. Según el reporte oficial, el inventario utilizado incluye:
- Bombarderos y cazas furtivos B-2, F-35, F-22, F-18 y F-16.
- Ataque y reconocimiento: Aviones A-10, MQ-9 Reapers y aeronaves de ataque electrónico EA-18G.
- Defensa antiaérea: Sistemas Patriot y antimisiles balísticos de gran altitud (THAAD).
- Fuerza Naval: Portaaviones de propulsión nuclear y destructores lanzamisiles guiados.
- Apoyo logístico: Aviones de carga C-17 Globemaster y cisternas de reabastecimiento.
Incertidumbre económica global
Finalmente, Patrick Welter advierte en el Frankfurter Allgemeine Zeitung que la consecuencia más significativa de esta operación será un aumento sustancial de la incertidumbre económica mundial. Welter precisa que las repercusiones geopolíticas aún no están claras, enviando además una señal de advertencia a China sobre la falta de protección para sus aliados energéticos frente a la capacidad militar desplegada por Washington.
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