
EE. UU., 8 de febrero de 2026.- Un importante funcionario de salud de Estados Unidos instó este domingo a la población a aplicarse la vacuna contra el sarampión. El pedido surge mientras varios estados enfrentan brotes masivos. El país corre un riesgo real: perder su estatus histórico de eliminación de esta enfermedad.
“Vacúnense, por favor”, expresó el Dr. Mehmet Oz. El administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid fue contundente. “Tenemos una solución para nuestro problema”, aseguró el cirujano cardíaco. Oz defendió las recomendaciones federales recientemente revisadas. También respaldó comentarios del presidente Donald Trump y de Robert F. Kennedy Jr. sobre la eficacia de las dosis.
Brotes masivos y desconfianza
La situación es crítica. Un brote en Carolina del Sur ya superó en casos a los registros de Texas en 2025. También existen focos activos en la frontera entre Utah y Arizona. Otros estados confirmaron casos este año, afectando principalmente a niños.
Los expertos en enfermedades infecciosas advierten un peligro mayor. La creciente desconfianza pública hacia las vacunas facilita la propagación. Oz reconoció que la gente debe temer al sarampión. Además, garantizó que Medicare y Medicaid seguirán cubriendo el costo de la vacuna contra el sarampión. “Nunca habrá un obstáculo para acceder a ella”, afirmó.
Contradicciones en la cúpula de salud
El mensaje de Oz busca dar claridad. El funcionario afirmó que Kennedy “ha estado al frente” de esta lucha. Sin embargo, los críticos de Kennedy desconfían. El Secretario de Salud sostuvo en el pasado que las vacunas pueden causar autismo. El consenso médico mundial rechaza esa afirmación por considerarla infundada.
Incluso Oz admitió que no todas las enfermedades son igual de peligrosas. Sin embargo, fue firme con este brote: “El sarampión es una de las vacunas contra las que debería vacunarse”.
El factor político y las exenciones
La administración republicana abandonó recientemente algunas recomendaciones de vacunas infantiles. Esta revisión del calendario tradicional respondió a una solicitud de Trump. El presidente pidió comparar la guía estadounidense con la de otros países pares.
Actualmente, las tasas de vacunación en EE. UU. están en caída. Las exenciones de niños alcanzaron un máximo histórico. Al mismo tiempo, aumentan las enfermedades protegibles como el sarampión y la tos ferina.
El pasado de Kennedy y el vínculo con el autismo
El escepticismo de Kennedy genera mucha presión. Durante su confirmación en el Senado, negó que su viaje a Samoa en 2019 influyera en un brote mortal de sarampión allí. No obstante, documentos oficiales desmintieron su testimonio. Los funcionarios de Samoa aseguran que su visita dio credibilidad a los activistas antivacunas.
En el Senado, Jay Bhattacharya, director de los Institutos Nacionales de Salud, negó que una vacuna cause autismo. Pero Kennedy insiste en que el vínculo no ha sido refutado. El funcionario menciona el timerosal como posible causa de trastornos. La mayoría de las vacunas actuales no contienen ese conservante.
Los expertos critican estos mensajes contradictorios. Advierten que las teorías conspirativas se propagaron durante la pandemia. Ahora, el desafío es restablecer la confianza antes de que el virus recupere todo el terreno perdido.
