
Buenos Aires, 22 de diciembre de 2025 (Mi Periódico).- La comunidad de Tres de Febrero y Morón vuelve a enfrentar un riesgo ambiental. Esta tarde se encontró una sustancia blanca en la vía pública volcada sobre suelo natural, junto a tres contenedores plásticos de 1.000 litros, sin rótulos, en el cruce de la antigua calle Combate de Pavón con la avenida Bernabé Márquez -RP4-, cerca del puente de la estación Pablo Podestá, del Ferrocarril General Urquiza, en sentido a Morón.
La Policía Ecológica de la provincia de Buenos Aires retiró el material y lo entregó a Defensa Civil, utilizando una retropala y un camión volcador, mientras se investigan sus características.
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Se trata de un residuo blanquecino vertido en contenedores IBC, diseñados para líquidos y semisólidos a granel. Su composición aún no ha sido identificada, lo que lo hace potencialmente peligroso.
Vertido ilegal en un microbasural
Los responsables aprovecharon la falta de vigilancia e iluminación para arrojar los contenedores y el residuo en una zona que sigue siendo un gigantesco microbasural. Allí se vuelcan desperdicios de todo tipo de manera ilegal.
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Pero esta área no solo es un foco de contaminación: también recuerda una tragedia reciente.
Una zona peligrosa por la noche
Esta zona de la RP4, entre el puente de la Ruta Provincial 201 —que conecta Tres de Febrero, Morón y Hurlingham— y el puente de la estación Pablo Podestá, detrás del Colegio Militar de la Nación, se ha vuelto especialmente peligrosa durante la noche.
El 15 de diciembre, a las 20:30, una dotación del Destacamento 1 de Bomberos Voluntarios de El Palomar acudió a apagar un incendio de basura en la avenida Márquez. En medio de la oscuridad, un vehículo VW Vento gris embistió a los bomberos.
El impacto fue fatal para el subayudante Di Paolo y dejó a otros tres compañeros gravemente heridos, incluidas dos mujeres, una de las cuales sufrió la amputación de una pierna por debajo de la rodilla. Este hecho convirtió un operativo rutinario en una tragedia que aún resuena en la comunidad.
Intervención de Defensa Civil
Cinco días después de la tragedia, la zona volvió a ser noticia. Tras un llamado que alertó sobre el vertido de la sustancia química, personal de la Delegación de Prevención Ecológica y Sustancias Peligrosas de Tres de Febrero, de la Policía de la provincia de Buenos Aires, intervino de inmediato.
El material fue retirado y entregado bajo resguardo a la Dirección de Defensa Civil del municipio, quedando a disposición de la Unidad Fiscal de Instrucción del Departamento Judicial de San Martín. La investigación continúa.
La inacción de las autoridades políticas
A pesar de estos incidentes, los residuos en la banquina siguen allí, junto a carrocerías de vehículos robados e incendiados.
La muerte del subayudante Di Paolo y las graves heridas de sus compañeros muestran que estas condiciones de riesgo podrían haberse evitado. Sin embargo, las autoridades provinciales y municipales parecen no haber reaccionado. La zona sigue siendo peligrosa para quienes transitan por ella.
Es intolerable que la comunidad pague con su vida la inacción de las autoridades políticas. Cada minuto de demora aumenta el peligro. Actúen ahora, antes de que haya otra víctima.
