Aprueban el Presupuesto 2026, pero pierden con discapacidad y universidades

Buenos Aires, 18 de diciembre de 2025.- En la madrugada del jueves, el oficialismo aprobó el Presupuesto 2026 y el proyecto de Inocencia Fiscal, pero no pudo derogar las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario. El texto aprobado en Diputados pasará ahora al Senado, donde los diputados libertarios intentarán revertir este revés. Este será el primer presupuesto bajo la gestión de Javier Milei, ya que en los dos años anteriores se utilizaron prórrogas del plan de gastos e ingresos de 2023.

Para aprobar el proyecto, La Libertad Avanza contó con el apoyo de varios sectores: el PRO, la UCR, el MID, los peronistas disidentes de Elijo Catamarca (filiados al gobernador Raúl Jalil), los tucumanos de Independencia (del gobernador Osvaldo Jaldo), los siete diputados de Innovación Federal (provenientes de Salta y Misiones), la diputada de La Neuquinidad (gobernador Rolo Figueroa), un diputado de Por Santa Cruz (gobernador Claudio Vidal) y los dos representantes de San Juan del bloque Producción y Trabajo (gobernador Marcelo Orrego).

Por otro lado, Fuerza Patria, Encuentro Federal y la izquierda rechazaron el proyecto. Provincias Unidas se abstuvo, pero jugó un rol clave al ayudar a alcanzar el quórum. Sin embargo, durante la votación de artículos específicos, algunos aliados del Gobierno se opusieron al artículo 75, que derogaba las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario. Tres diputados de Elijo Catamarca, dos tucumanos de Independencia, un salteño de Innovación Federal, la diputada Karina Maureira de La Neuquinidad y 14 miembros de Provincias Unidas votaron en contra del artículo 75. La UCR se mostró dividida: tres apoyaron al oficialismo, uno en contra y dos se abstuvieron.

El plan de gastos e ingresos del Gobierno estima un crecimiento del PBI del 5%, con una inflación proyectada de 10,1% y un tipo de cambio para diciembre de 2026 de aproximadamente $1.423. Según el Ejecutivo, el superávit primario sería del 1,5% del PBI y el superávit financiero del 0,2%. También se espera que las exportaciones crezcan un 10,6%. Sin embargo, la oposición cuestionó la viabilidad de estas previsiones, especialmente la proyección del dólar, que consideran demasiado optimista.

El artículo 75, que derogaba las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario, fue el principal foco de críticas. Para evitar que este tema se discutiera de forma aislada, el oficialismo propuso votar por títulos completos, agrupando varios artículos bajo un solo bloque. Esta estrategia buscaba evitar que algunos aliados se desmarcaran en puntos clave. A pesar de la protesta de la oposición, el oficialismo aprobó la moción con 130 votos a favor y 112 en contra. Bertie Benegas Lynch, presidente de la Comisión de Presupuesto, defendió el proyecto, destacando que reducir el gasto público es esencial para alcanzar el equilibrio fiscal.

Desde el peronismo, se advirtió que el presupuesto impulsado por los libertarios significaba más ajuste y caída en el consumo, lo que podría profundizar la desigualdad. Agustín Rossi y Maximiliano Ferraro criticaron las previsiones económicas, especialmente la inflación proyectada, que consideran subestimada. En las semanas previas a la votación, el Gobierno consolidó el apoyo de los gobernadores aliados mediante la distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). El ministro del Interior, Diego Santilli, asignó $66.000 millones a provincias como Tucumán, Misiones y Chaco. Además, propuso una reforma a la Ley de Glaciares para atraer el apoyo de las provincias del sur, donde la minería es clave.

En las últimas horas antes de la votación, Santilli también se comprometió a incluir en el presupuesto los fondos adeudados a la Ciudad de Buenos Aires por coparticipación, en cumplimiento de un fallo de la Corte Suprema. Este punto había sido un tema de fricción dentro del PRO, que temía que esta inclusión pudiera obstaculizar el apoyo de algunos diputados clave. La estrategia del oficialismo incluyó también la incorporación de fondos para el Poder Judicial. Sin embargo, esta maniobra no fue bien recibida por todos. Cristian Ritondo, presidente del bloque PRO, expresó su desacuerdo, considerando que la inclusión de estos fondos podría haber sido un intento de manipular el apoyo de algunos diputados.

El rechazo al artículo 75, que derogaba las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario, deja varias incógnitas sobre el futuro del Presupuesto 2026. Algunos analistas sugieren que el Gobierno podría intentar modificar el proyecto en el Senado y enviarlo nuevamente a Diputados. Sin embargo, el costo político de este fracaso podría ser considerable para los libertarios, que tendrán que lidiar con las consecuencias de no haber logrado eliminar las leyes de emergencia.

El debate sobre el presupuesto también incluyó la designación de los tres representantes de Diputados para la Auditoría General de la Nación (AGN). Gabriel Bornoroni, jefe del bloque libertario, propuso avanzar con esta designación, pero la oposición rechazó esta moción, retirándose del recinto en repudio al acuerdo entre el oficialismo y los gobernadores de Innovación Federal. Bornoroni sugirió la designación de Mónica Almada, Juan Ignacio Forlón y Pamela Calletti, pero este intento también generó controversia en el Congreso.

En defensa del dictamen de minoría de Unión por la Patria, la diputada Julia Strada (UxP) dijo que “ayer, entre gallos y medianoche, metieron la derogación de las leyes insistidas por más de dos tercios”. “Este Presupuesto se monta sobre un acuerdo con EE.UU., swap y tasas que desconocemos”, advirtió. 

En el mismo sentido, la diputada Victoria Tolosa Paz (UxP) argumentó que “han elegido cerrar la discusión sobre un Presupuesto que ratifica el rumbo con más ajuste, recesión, pérdida de empleo y destrucción del entramado Pyme”.

El diputado Nicolas Massot (EF) fue el miembro informante del dictamen de minoría presentado por el interbloque Unidos. Argumentó que “no sabemos encontrar el equilibrio entre quienes sobreestiman la igualdad y quienes entronizan la libertad”. 

“Vamos a acompañar un esquema de disciplina y equilibrio fiscal que le permita a la Argentina mirar para adelante, pero con una libertad igualitaria y con fraternidad, que aquí brilla por su ausencia”, dijo. 

Desde el bloque de izquierda, la diputada Myriam Bregman (FIT) dijo que “este Presupuesto es un plan de conjunto muy preocupante, ataca a dos sectores: a las mujeres y a la cultura”. 

“El ajuste a las mujeres en distintos programas es de un 89%. Y en educación y cultura supone una caída que es un 47,7% en relación al presupuesto del 2023, estamos hablando casi de un 50% menos”, fundamentó.

El camino para la aprobación final del Presupuesto 2026 sigue siendo incierto. El rechazo al artículo 75 sobre discapacidad y universidades muestra la división dentro del Congreso. A pesar de la aprobación inicial, el futuro del presupuesto dependerá de los ajustes que se logren en el Senado y en la posible revalorización de los puntos más polémicos.