
WASHINGTON, EE. UU., 10 de diciembre de 2025.- El presidente Donald Trump anunció el miércoles que Estados Unidos ha incautado un petrolero frente a las costas de Venezuela, en el contexto de un aumento de las tensiones con el gobierno de Nicolás Maduro.
Esta acción se suma a los esfuerzos de la administración Trump por ejercer presión sobre el régimen de Maduro, quien enfrenta acusaciones de narcoterrorismo en territorio estadounidense.
En una declaración a los periodistas en la Casa Blanca, Trump explicó que la incautación del barco “se realizó por una muy buena razón”. Cuando se le preguntó qué sucedería con el petróleo a bordo, el presidente respondió con firmeza: “Bueno, supongo que nos lo quedamos”.
La operación fue liderada por la Guardia Costera de EE.UU., con apoyo de la Marina, según fuentes oficiales que hablaron bajo anonimato. La incautación se produce luego de una serie de acciones militares en la región. Un día antes, aviones de combate de la Fuerza Aérea de EE.UU. realizaron maniobras sobre el Golfo de Venezuela, acercándose al espacio aéreo venezolano, lo que marcó una escalada significativa en la campaña de presión impulsada por la Casa Blanca.
Trump también había insinuado previamente que se realizarían ataques terrestres en un futuro cercano, aunque sin proporcionar detalles sobre las ubicaciones específicas.
El petrolero incautado ha sido identificado como el Skipper, que partió de Venezuela el 2 de diciembre, transportando cerca de 2 millones de barriles de crudo pesado. Aproximadamente la mitad de esta carga pertenece a la importadora estatal cubana de petróleo, según documentos de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), que fueron proporcionados bajo anonimato.
El Skipper, anteriormente conocido como M/T Adisa, había sido sancionado por EE.UU. en 2022 por estar vinculado a una red de contrabando de petróleo operada por la Guardia Revolucionaria de Irán y Hezbolá, el grupo militante libanés. Según el Departamento del Tesoro de EE.UU., la red estaba dirigida por un comerciante de petróleo ucraniano radicado en Suiza.
En el operativo, miembros de la Guardia Costera fueron trasladados al barco desde el portaaviones USS Gerald R. Ford, que se encuentra en el mar Caribe como parte de una importante demostración de fuerza. Este portaaviones se unió a una flota de otros buques de guerra en la región el mes pasado. Un video compartido por la Fiscal General Pam Bondi muestra a los oficiales de la Guardia Costera descendiendo rápidamente de un helicóptero mientras se acercan al petrolero, en una operación de alta tensión.
Bondi explicó en sus redes sociales que el Skipper había sido sancionado por su implicación en una red ilícita de transporte de petróleo que apoya a organizaciones terroristas internacionales. La operación fue retratada como un golpe a las redes de tráfico de crudo vinculadas a actores considerados enemigos de Estados Unidos.
Por su parte, el gobierno venezolano condenó la incautación, calificándola como un “robo flagrante” y un “acto de piratería internacional”. En su comunicado, Caracas acusó a Estados Unidos de estar detrás de una agresión prolongada contra Venezuela, motivada por el control de sus recursos naturales y el petróleo, los cuales, según el gobierno de Maduro, pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano.
