
Buenos Aires, 3 de octubre de 2025.- El ciudadano peruano Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”, permanecerá en prisión preventiva durante nueve meses en Perú mientras se gestiona su extradición a Argentina, donde se le acusa del asesinato de tres jóvenes en Buenos Aires, un crimen penado con hasta 35 años de cárcel.
La medida fue dictada por el juez Cristhian Chumpitaz, del Juzgado de Investigación Preparatoria de Chilca, quien evaluó el pedido de la Fiscalía y concluyó que existe riesgo de fuga y de obstrucción del proceso. El detenido será recluido en el penal de Cañete, al sur de Lima.
Durante la audiencia, la defensa sostuvo que Valverde es inocente. Su abogado, Marcos Sandoval, aseguró que su patrocinado no tiene vínculos con el triple feminicidio y explicó que regresó a Perú al verse involucrado, ya que no cuenta con familia ni representación legal en Argentina.
Sandoval recomendó no someterse a la extradición de forma voluntaria, argumentando que la situación judicial en Argentina está “caliente” y que no se garantiza una investigación adecuada. Afirmó además que Valverde, de 20 años, ha trabajado en actividades informales como la poda de arándanos, venta ambulatoria y construcción, y que vive con su familia en Trujillo. El abogado pidió al juez aplicar una medida de comparecencia, apelando a la “minoría relativa de edad” del acusado.
Valverde fue capturado el martes en el distrito de Pucusana, escondido en un camión. Ese mismo día fue detenido en Lima su presunto cómplice, el argentino Matías Ozorio, en las inmediaciones del centro comercial Plaza Norte. Ozorio fue expulsado del país el jueves y entregado a las autoridades argentinas, que lo trasladaron a Buenos Aires en un avión de la Fuerza Aérea.
Según la Policía Nacional del Perú, Valverde ingresó desde Bolivia y buscaba llegar a Trujillo tras reunirse con Ozorio. Las autoridades lo identifican como líder de una red criminal ligada al narcotráfico y al sicariato. De acuerdo con el Inspector General de la PNP, Jhonny Veliz, pertenece a una familia con historial delictivo en esa ciudad.
Las autoridades argentinas lo acusan de ser el autor intelectual del asesinato de Morena Verdi, Brenda del Castillo (ambas de 20 años) y Lara Gutiérrez (15), ocurrido en Buenos Aires. El crimen fue transmitido en vivo a través de un grupo cerrado en redes sociales, con el aparente objetivo de reforzar el liderazgo del grupo criminal, según declaró el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso.
Con EFE
