Reservas, swap y liquidación marcan el rumbo cambiario

Buenos Aires, 25 de septiembre de 2025.- El mercado cambiario argentino se prepara para una entrada masiva de dólares. La histórica liquidación del sector agroexportador, que se completará en los próximos días, ejercerá una presión significativa a la baja sobre el tipo de cambio. Sin embargo, esta caída no necesariamente será proporcional al volumen de divisas ingresado, ya que el Tesoro podría intervenir comprando dólares para limitar el descenso. Varios operadores creen que esta estrategia ya comenzó a aplicarse.

El comunicado publicado anoche por ARCA tomó por sorpresa al mercado. En apenas tres días hábiles, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) alcanzaron el tope de 7.000 millones de dólares fijado por el Gobierno para eximir de retenciones al agro. Aunque la medida tenía vigencia hasta el 31 de octubre, el cupo se agotó de forma anticipada, por lo que el beneficio quedó sin efecto.

La normativa vigente establece que, una vez presentada la DJVE, el 90% de ese monto debe liquidarse dentro de un plazo de hasta tres días hábiles. Esto implica que el mercado oficial recibirá un ingreso de 6.300 millones de dólares, un volumen extraordinario, tanto por su magnitud como por su velocidad. No hay antecedentes comparables en registros previos.

Los efectos de esta liquidación ya comenzaron a sentirse. El lunes, el sector agroexportador ingresó apenas 21 millones de dólares. El martes, el monto subió a 287 millones, y ayer se liquidaron más de 530 millones. Se espera que, entre hoy y el lunes próximo, ingresen más de 5.500 millones de dólares adicionales, consolidando una oferta de divisas sin precedentes.

En paralelo, el tipo de cambio oficial bajó ayer hasta ubicarse en 1.337,5 pesos. Consultoras y analistas no descartan que el valor siga retrocediendo, incluso por debajo de los 1.300 pesos. Aun así, proyectan que la baja será contenida debido a eventuales compras oficiales. De hecho, existen indicios claros de que el Gobierno ya está interviniendo para aprovechar el escenario, reforzar reservas y poner un piso al precio del dólar.

A este contexto se sumó el anuncio del secretario del Tesoro de Estados Unidos, quien confirmó un respaldo financiero a través de un swap por 20.000 millones de dólares. Además, indicó que habrá apoyos adicionales tras las elecciones del 26 de octubre. Esta noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados locales. Los dólares paralelos retrocedieron, los bonos argentinos volvieron a subir, el riesgo país descendió en forma marcada y la Bolsa mantuvo su tendencia positiva.

La liquidación del agro también jugó un rol clave. En tan solo tres días, el sector liquidó 4.200 millones de dólares, lo que representa el 60% del cupo exento de retenciones. Al mismo tiempo, el Banco Central sufrió una caída de reservas, pero el Tesoro aprovechó la coyuntura para comprar divisas, fortalecer su posición y evitar un descenso abrupto del tipo de cambio.

Esta dinámica coincidió con una reducción en la tasa de interés para préstamos interbancarios, que pasó del 35% al 25%. A pesar de ello, los bancos decidieron aumentar las tasas de plazos fijos. Las entidades ofrecen actualmente un 45% para depósitos minoristas y hasta 61,3% en el caso de grandes colocaciones.

El respaldo del Tesoro estadounidense también generó incertidumbre. Declaraciones recientes de Scott Bessent despertaron interrogantes entre analistas e inversores. Afirmó que el apoyo estará garantizado hasta el 26 de octubre y que la política cambiaria se definirá recién después de esa fecha. En este marco, el director del Banco Central, Federico Furiase, ratificó la continuidad del esquema de bandas cambiarias, con intervenciones conjuntas del BCRA y el Tesoro norteamericano. No obstante, el mercado anticipa cambios de fondo en noviembre.

En Nueva York, el presidente Javier Milei mantuvo un encuentro con la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva. Mientras se desarrollaba la reunión, la economista Gita Gopinath publicó un mensaje destacando que la Argentina avanza en los compromisos asumidos ante el FMI en abril: alcanzar el superávit fiscal, avanzar en la desmonetización y acumular reservas para garantizar el pago de deuda sin asistencia externa.

Georgieva se mostró satisfecha al conocer que el Tesoro argentino comenzó a comprar dólares para sostener el tipo de cambio. También valoró la baja en las tasas dispuesta por el BCRA. Sin embargo, persisten señales de alarma en el frente interno. A 32 días de las elecciones legislativas, el consumo sigue deprimido y la actividad industrial muestra retrocesos, según informes de la UIA y FIEL.

Algunos economistas alertan que el proceso de desinflación podría estancarse. Proyectan que la inflación de septiembre se ubicará más cerca del 3% que del 2%, y ese dato se dará a conocer solo nueve días antes de los comicios.

Con El Economista/Iprofesional