
CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES, 1 MAYO 2024.- La CGT sale este miércoles 1 de mayo a las calles para marchar por el Día del Trabajador, a una semana del paro general.
En pie de guerra con la gestión mileísta desde el desembarco de los libertarios en el poder, los líderes de la confederación consiguieron el 10 de abril pasado su primera reunión en la Casa Rosada después de haberle hecho a este gobierno un paro récord: a 44 días de gestión, el 24 de enero.
Bajo la consigna “los derechos se defienden, la patria no se vende” la Confederación General del Trabajo marchará en todo el país para rechazar la reforma laboral, la vuelta del impuesto de Ganancias y el DNU, tres sellos marcados de la administración de Milei.
En el centro porteño, la movilización será hacia el Monumento del Trabajo. El historial de cruces de la cúpula obrera con el Presidente y la antesala al paro general, pautado para el 9 de mayo.El lema de la marcha de este miércoles será “La Patria no se vende”.
Comenzará a las 10 de la mañana en la avenida Independencia y Defensa y se movilizará hasta el monumento al Trabajo, en la avenida Paseo Colón al 800.
La movilización fue convocada por el Consejo Directivo de la CGT el 11 de abril pasado, un día después de tener la primera reunión con el Gobierno en Casa Rosada. La marcha hasta el Monumento al Trabajo es parte de un plan de lucha de la central que comenzó el martes pasado cuando se acompañó la Marcha Federal Universitaria y que continuará el 9 de mayo con el segundo paro contra la gestión de Javier Milei, tras el masivo paro con movilización hecho en enero.
El objetivo de la movilización será reproducirla en todas las provincias y que incluirá la presentación de un documento. Esa será una tarea de la Secretaría de Interior que lidera el metalúrgico Abel Furlán y que tiene el contacto con las casi 80 regionales que tiene la CGT en todo el país.
Las diferencias entre los sindicatos y el Gobierno nacional están expuestos, a pesar de que la resistencia en las calles dejó pasar el debate y media sanción de este martes, las protestas prometen escalarse en caso de que Milei logré la sanción de la Ley Bases en el Senado y avance con el desguace estatal.
La movilización de este año se da, asimismo, con caída del empleo y la actividad. De acuerdo a un informe de la consultora Ecolatina, desde octubre del año pasado se perdieron 40.000 puestos de trabajo formales. La explicación está sobre todo vinculada a la parálisis en el sector de la construcción -dado que el Gobierno suspendió la obra pública- y el incremento en el costo de esta actividad.
A eso se suman 30.000 asalariados públicos menos, luego de que la gestión de Milei pusiera como uno de sus ejes principales el recorte en las filas del Estado.
Todo esto en un marco de caída de la actividad económica, que se acentuó en marzo, cuando la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reveló que las ventas minoristas de los comercios Pymes registraron una baja del 12,6% frente al mismo mes del año pasado. Con ese número, el retroceso acumulado alcanzó 22,1% en el primer trimestre del año.
Otro indicador en rojo fue en la recaudación tributaria. Por ejemplo, los ingresos a las arcas públicas provenientes del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) cayeron 20% anual real en marzo y duplicaron lo de febrero.
Si las privatizaciones y reformas laborales no ocurrieran como se plantean en la norma oficial, otras dificultades de los trabajadores ya están expuestas: la brutal pérdida de poder adquisitivo y de puestos de trabajo.
Con Página12/La Nación
