
HAITÍ, EE. UU., 9 AGOSTO 2023.- Este 8 de agosto, a través de un comunicado oficial, la embajada estadounidense en Haití anunció la implementación de restricciones en el recinto y el confinamiento de su personal luego de una jornada de violencia que involucró el intercambio de fuego en las inmediaciones de la sede diplomática.
Dados los hechos de violencia en la ciudad capital que alberga la delegación diplomática, las instalaciones fueron cerradas hasta nuevo aviso y quedó abierta solo para “operaciones limitadas”.
“Está prohibido viajar entre los recintos” ya que “algunas rutas a la embajada pueden verse afectadas debido a los continuos disparos”, señaló el cuerpo diplomático.
El comunicado llega un día después de que se registraran fuertes protestas en las calles en contra de la inseguridad y el dominio de las pandillas.
El anuncio de la misión diplomática se lee como un elemento más en una escalada que permite divisar la complejidad y progresión de las condiciones extremas de habitabilidad en el país caribeño; escalada de la que ya hace parte el cierre de algunas sedes de organizaciones humanitarias internacionales.
El descontento social se toma las calles de Puerto Príncipe
El pasado lunes 8 de agosto, las azuzadas calles de la capital de la nación isleña fueron inundadas por una marea de personas a quienes el hartazgo empujó a tomar la vía pública, de nuevo.
Las miles de personas que marcharon rumbo al domicilio oficial del primer ministro fueron dispersadas cuando al llegar se encontraron con un cerco policial que les obligó a retirarse mediante el empleo de gas lacrimógeno.
“No puedo trabajar. No puedo salir. Estoy como prisionero en mi propia casa”, dijo Wilene Joseph, vendedora callejera y madre de dos menores que se encontraba en el contingente, y agregó que teme por sus hijos pues “las balas vuelan desde todas las direcciones todo el tiempo”.
Las condiciones de vida en el país se han deteriorado severa y vertiginosamente, situación que se acentuó tras el magnicidio de Jovenel Moïse en 2021 y que ha generado una seguidilla de protestas esporádicas.
Las exigencias de la población son las mismas: protección ante el extendido poder e influencia de las pandillas, violencia de todo tipo, hurtos, asesinatos, secuestros y violaciones siembran el terror en espacios públicos y privados.
Se estima que las pandillas detentan control total sobre más del 80% de Puerto Príncipe y tan solo entre enero y marzo se han reportado 1.600 personas asesinadas, lo que representa un incremento del 30% respecto al último trimestre de 2022, según reportes de Naciones Unidas.
El flagelo de los secuestros es igual de alarmante: 300 de estos casos han sido reportados en lo que va del año, equivalente a casi un 300% de los reportados en 2021; las víctimas de este modelo delictivo son cada vez más mujeres y niños.
Uno de los casos recientes más sonados de secuestro fue la abducción de Alix Dorsainvil, trabajadora humanitaria que fue sacada junto con su hija de las instalaciones de la clínica donde desempeñaba su labor como enfermera.
El suceso generó indignación entre la población local, que salió a manifestarse el pasado 31 de julio pidiendo su liberación. Ya desde ese momento la embajada estadounidense solicitó la retirada de todo el personal no humanitario presente en el país caribeño.
Haití en los extremos: abandono o intervención
Ha dado la vuelta entre la comunidad internacional la intención de Kenia de liderar una fuerza internacional de pacificación en territorio haitiano, ofrecimiento que ha sido aplaudido por distintos líderes e importantes figuras como el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
Pero en el país caribeño hay una necesidad altísima de respuesta humanitaria ante la crisis multidimensional que enfrenta desde hace años, sin embargo algunas organizaciones han anunciado el cierre de sus sedes o la suspensión indefinida de sus labores humanitarias dados los altísimos índices de inseguridad que ponen en riesgo la integridad del personal que los opera.
Asimismo, Haití lidia con una vertiginosa inseguridad alimentaria que mantiene a gran parte del país en una condición de vulnerabilidad gravísima. Según la ONU, al menos cinco millones de personas en el territorio del país caribeño luchan por alimentarse cada día.
Ante este panorama, el Programa Mundial de Alimentos ha hecho efectivo un recorte del 25% en los apoyos enviados a la nación caribeña so pretexto de falta de recursos presupuestarios. Esta medida dejará sin apoyo vital a al menos 100.000 personas, así como menores de edad quienes dejarán de recibir almuerzos escolares, que en la mayoría de los casos es el único alimento al que tenían acceso en el día.
El Programa Mundial de Alimentos ha anunciado que los recortes en ayuda humanitaria a Haití podrían continuar disminuyendo si las condiciones presupuestarias no se ven modificadas.
France24, con AP, Reuters y EFE
