Las elecciones en Israel se celebran por primera vez desde los ataques de Hamás de octubre de 2023. Netanyahu busca continuar en el poder, mientras los bloques rivales disputan una mayoría parlamentaria.

REDACCIÓN MI PERIÓDICO, 27 de octubre de 2026 (MI PERIÓDICO).- Las elecciones en Israel comenzaron este martes 27 de octubre de 2026, en una jornada que puede definir la continuidad del primer ministro, Benjamín Netanyahu, y la composición del próximo Gobierno. Son los primeros comicios legislativos desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior guerra en Gaza.
Los colegios electorales abrieron a las 7, hora local, para recibir a más de 7,3 millones de electores habilitados, según datos de la Comisión Electoral Central israelí difundidos por la agencia EFE.
La votación se desarrolla después de tres años atravesados por conflictos armados y fuertes divisiones políticas internas. El resultado determinará la distribución de los 120 escaños de la Knésset, el Parlamento israelí.
Las elecciones en Israel y la disputa por la mayoría parlamentaria
Netanyahu, dirigente del partido Likud, busca continuar al frente del Gobierno junto con sus aliados de partidos ultraortodoxos y de derecha nacionalista.
Enfrente se encuentra un bloque opositor integrado por distintas fuerzas políticas y encabezado por Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor del Ejército israelí. El espacio reúne partidos con posiciones diferentes, pero que compiten por desplazar del Gobierno a la coalición actual.
Las encuestas difundidas antes de la votación mostraban una disputa sin una mayoría asegurada. Según los sondeos citados por EFE, el bloque opositor podía obtener entre 52 y 56 escaños, mientras que el sector de Netanyahu rondaba los 50.
Esas cifras son estimaciones previas y no representan resultados oficiales. En el sistema parlamentario israelí se necesitan al menos 61 de los 120 escaños para alcanzar una mayoría.
El voto de los partidos árabes puede resultar decisivo
La distribución de bancas entre las distintas fuerzas será determinante para las negociaciones posteriores a la elección. Los sondeos previos atribuían a las listas árabes una cantidad de escaños que podría resultar relevante en un Parlamento dividido.
La participación electoral de los ciudadanos árabes de Israel constituye, por eso, uno de los factores observados durante la jornada. Estas formaciones mantienen posiciones propias sobre la representación política, la situación de los palestinos y el conflicto regional.
De acuerdo con el sistema electoral israelí, los ciudadanos votan por listas partidarias y no eligen directamente al primer ministro. La composición del Parlamento y los acuerdos entre las fuerzas políticas definirán quién podrá formar Gobierno.
La guerra y la situación interna, en el centro de la campaña
Los comicios se realizan después de una legislatura marcada por los ataques del 7 de octubre de 2023, la ofensiva israelí en Gaza y nuevas escaladas militares en la región.
Durante la campaña también estuvieron presentes las discusiones sobre la seguridad, el servicio militar de los hombres ultraortodoxos y la propuesta de establecer una comisión independiente que investigue los fallos relacionados con los ataques de octubre de 2023.
La reforma judicial impulsada por el Gobierno de Netanyahu antes de los ataques también había provocado protestas y una profunda controversia interna.
El resultado electoral permitirá medir el respaldo de los votantes a las distintas fuerzas políticas, aunque la distribución de los escaños no determinará por sí sola quién encabezará el próximo Ejecutivo.
La definición dependerá de la conformación del Parlamento y de las negociaciones necesarias para reunir una mayoría.
Fuente: Agencia EFE/AJN
