
BUENOS AIRES, 19 de septiembre de 2026.- Kicillof en Avellaneda encabezó este sábado el cierre del acto del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), con un discurso centrado en la necesidad de una alternativa política de cara a las próximas elecciones y críticas al Gobierno nacional.
Un acto con despliegue federal
El encuentro se desarrolló en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Villa Domínico y reunió a militantes y dirigentes de distintas provincias, tras una jornada que incluyó diez plenarios temáticos. El MDF buscó mostrar la actividad como parte de una expansión territorial más allá del territorio bonaerense.
Kicillof repasó recorridas recientes por Tierra del Fuego, Chaco, Corrientes, La Pampa, Córdoba y Misiones, donde dijo haberse reunido con estudiantes, trabajadores, empresarios y organizaciones sociales. Según planteó, encontró en esos distritos problemáticas similares: economías regionales golpeadas, obras paralizadas y comercios cerrados.
El mensaje hacia la interna peronista
El acto se dio en un contexto de tensiones dentro del PJ bonaerense, luego de que la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, cuestionara públicamente a Kicillof y lo acusara de dividir al espacio.
En ese marco, el gobernador defendió una construcción política “de abajo para arriba” y afirmó que una propuesta opositora no puede surgir de acuerdos cerrados entre dirigentes.
“No me interesa una construcción a control remoto”
Kicillof vinculó sus recorridas por el país con la necesidad de construir una propuesta con presencia en todo el territorio nacional, y remarcó que ese proceso no puede resolverse desde un escritorio. En esa línea, lanzó una de las frases centrales del acto: sostuvo que no le interesa una construcción “a control remoto” y llamó a escuchar, sumar y organizar en todos los rincones del país.
El gobernador también señaló que salir de la situación actual no depende de improvisaciones ni de soluciones mágicas, sino de un trabajo de organización sostenido.
Críticas a la gestión de Javier Milei
Buena parte del discurso apuntó contra las políticas del Gobierno nacional. Kicillof cuestionó el discurso oficial sobre el equilibrio fiscal y sostuvo que no puede hablarse de estabilidad mientras las familias no llegan a fin de mes. También advirtió sobre el impacto social de la crisis y mencionó el aumento de los suicidios como un dato que, a su criterio, no debería naturalizarse.
Un llamado a no quedarse esperando
Hacia el final de su discurso, Kicillof planteó que la oposición tiene el desafío de ofrecer algo más que un diagnóstico de la crisis: dijo que hace falta construir una propuesta capaz de convocar también a quienes hoy no encuentran una opción política, incluidos sectores jóvenes golpeados por la falta de empleo y de vivienda.
Definió al peronismo como columna vertebral de esa construcción, aunque aclaró que deberá ampliarse hacia otros sectores sociales. Cerró con un llamado a no esperar pasivamente un cambio de escenario, y afirmó que el objetivo es que el año próximo el país cuente con una alternativa real de cara a 2027.
Con información de Infobae
