
ALEMANIA, 19 de septiembre de 2026.- La malaria aeroportuaria volvió a encender las alertas sanitarias en Alemania. Desde julio de 2026, ocho personas contrajeron la enfermedad en los alrededores del aeropuerto de Fráncfort de Meno. Tres de ellas fallecieron. Las infecciones afectaron principalmente a empleados de Fraport, la empresa operadora del aeropuerto. Por ello, las autoridades sanitarias de Fráncfort barajan la hipótesis de la denominada “malaria aeroportuaria”.
Con este término se hace referencia a las infecciones causadas por la picadura del mosquito anófeles, portador del parásito de la malaria. Este insecto llega en aviones procedentes de zonas donde la enfermedad es endémica. “Estamos ante un fenómeno muy poco frecuente, no ante una nueva enfermedad habitual en Alemania”, aseguró en un comunicado de prensa el profesor Achim Hörauf. Es director del Instituto de Microbiología Médica, Inmunología y Parasitología del Hospital Universitario de Bonn (UKB).
Qué es la malaria aeroportuaria
Según el Boletín Epidemiológico del Instituto Robert Koch (RKI), que informa periódicamente sobre enfermedades infecciosas y salud pública, el último caso de malaria aeroportuaria en Alemania antes de la actual acumulación se documentó en 2023. Por lo general, en Alemania la malaria afecta casi exclusivamente a viajeros de larga distancia que se contagiaron en zonas donde la enfermedad es endémica.
Si un mosquito queda atrapado en una maleta o entre prendas de vestir, puede llegar a Alemania como “polizón”. “En las zonas climatizadas de un aeropuerto, puede encontrar inicialmente condiciones adecuadas y sobrevivir durante algún tiempo”, dice Hörauf.
Por qué la malaria tropical puede ser tan peligrosa
Según el comunicado del UKB, los datos disponibles hasta el momento indican que las infecciones notificadas en Fráncfort corresponden a malaria tropical. Esta es la forma de malaria considerada más peligrosa.
Para que se produzca la infección, es necesaria la picadura de una hembra del mosquito anófeles infectada con el parásito Plasmodium falciparum. Este agente patógeno se transmite al ser humano a través de la picadura. Luego infecta los glóbulos rojos.
“En términos sencillos, pueden producirse muchas pequeñas obstrucciones vasculares”, explica Hörauf. “Según qué órgano se vea afectado, pueden producirse diversas y graves complicaciones”. En el pulmón puede acumularse líquido. Si se ven afectados los vasos sanguíneos del cerebro, pueden producirse daños neurológicos. También es posible que se presente insuficiencia renal aguda. Sin tratamiento, fallecen hasta el 20 por ciento de los pacientes.
“Si el diagnóstico se establece a tiempo, se puede iniciar un tratamiento específico. En cambio, si la enfermedad pasa inadvertida, puede evolucionar muy rápidamente hacia un cuadro grave”, afirma Hörauf.
Síntomas de la malaria aeroportuaria para tomar en serio
En un primer momento, los síntomas son inespecíficos y se parecen a los de una gripe. Fiebre repentina con alta temperatura, escalofríos, dolor de cabeza y de articulaciones. También pueden aparecer náuseas, vómitos y diarrea.
El Departamento de Salud de Fráncfort aconseja a las personas que viven o trabajan en las cercanías del aeropuerto consultar de inmediato a un médico tan pronto surjan dichos síntomas. Lo mismo recomienda a cualquier persona que presente el cuadro mencionado.
Las pruebas rápidas pueden ofrecer indicios iniciales de malaria. El diagnóstico definitivo de la infección se obtiene mediante un análisis de sangre. Según el RKI, el tratamiento de la malaria debe realizarse obligatoriamente en régimen de hospitalización. Debe hacerse en un centro con experiencia en medicina tropical y que disponga de unidad de cuidados intensivos.
El descenso de las temperaturas puede reducir el riesgo
Al finalizar el verano boreal, las condiciones en Alemania se vuelven menos favorables para el mosquito y el parásito. En particular, la bajada de las temperaturas nocturnas reduce la actividad de los mosquitos. También acorta su esperanza de vida. Asimismo, el desarrollo del agente causante de la malaria en el organismo del insecto se ralentiza o se detiene.
No obstante, podrían surgir casos de la enfermedad incluso después de que haya terminado la época estival. El Plasmodium falciparum tiene un periodo de incubación de entre siete y quince días. Esto significa que pueden transcurrir más de dos semanas desde la picadura del mosquito hasta la aparición de los primeros síntomas. Por ello, según Achim Hörauf, el mayor desafío radica en considerar la malaria como una posibilidad diagnóstica incluso cuando no hubo una estadía previa en el extranjero.
Con información de DW
