Tres de Febrero: patente, cédula y balizas truchas, y un pedido de secuestro real que lo delató

Camioneta trucha con luces de patrullero secuestrada por Seguridad Vial
La Ford Ranger secuestrada, con sus balizas azules encendidas destacadas dentro de un círculo rojo. Foto: Gentileza.

BUENOS AIRES, 12 de septiembre de 2026 (MI PERIÓDICO).- La Policía de Seguridad Vial de la provincia de Buenos Aires secuestró una camioneta trucha con luces de patrullero este viernes, entre las 15:00 y las 18:00. El operativo se realizó en el cruce de las calles Combate de Pavón y avenida Bernabé Márquez, en el límite que divide los partidos de Tres de Febrero y Morón.

La Ford Ranger circulaba con balizas LED encendidas de color azul y vidrios polarizados, simulando ser un vehículo policial.

¿Cómo detectaron a la camioneta trucha con luces de patrullero?

El personal afectado al operativo de control, a cargo del jefe de la División Autopistas Norte, comisario inspector Luis Martínez García, detuvo la camioneta por circular con ese tipo de luces. Al hacer descender al conductor, los efectivos notaron algo extraño: el grabado de autopartes en el parante de la puerta estaba tapado. Por eso decidieron profundizar la inspección sobre el vehículo.

Un pedido de secuestro activo desde 2025

Minutos más tarde, los efectivos comprobaron que la Ranger circulaba con patentes pertenecientes a otro rodado. El perito asignado al operativo consultó el número de chasis en el sistema y confirmó un dato clave: la camioneta tenía un pedido de secuestro activo. La orden la había dispuesto la Comisaría 1ª de Moreno el 8 de julio de 2025, por el delito de hurto.

Además, el conductor exhibió una cédula de identificación también adulterada. Allí figuraba la patente con la que circulaba, perteneciente a otro vehículo de similares características. Pero el número de chasis y motor correspondía a la camioneta original, la que tenía el pedido de secuestro.

Los efectivos secuestraron el vehículo. Después, notificaron al conductor de la formación de una causa por el delito de encubrimiento, y el hombre recuperó la libertad.

El segundo vehículo secuestrado: un Volkswagen con papeles truchos

En el mismo operativo, el personal de Seguridad Vial secuestró también un automóvil Volkswagen. El auto tenía pedido de secuestro activo, dispuesto por la Comisaría 1ª de La Ferrere por el delito de hurto, y circulaba con una patente adulterada perteneciente a otro rodado de similares características.

El Volkswagen también presentaba la cédula adulterada y el número de chasis ilegible. Su conductor explicó que lo había comprado a través de la aplicación Marketplace, porque lo consiguió más barato.

Los efectivos secuestraron el coche junto con su documentación. Luego notificaron al conductor de la formación de la causa por encubrimiento, y el hombre también recuperó la libertad.

Intervención judicial y otras infracciones

Durante el mismo megaoperativo, los efectivos secuestraron además siete obleas truchas de VTV, entre otras infracciones que detectaron.

Interviene en los hechos la Unidad Funcional de Instrucción N°2, del Departamento Judicial de San Martín.

¿Qué dice la ley sobre las luces de patrullero en vehículos particulares?

Casos como el de la camioneta trucha con luces de patrullero no son un simple detalle estético: están directamente prohibidos por la Ley Nacional de Tránsito N°24.449. La norma reserva el uso de balizas azules exclusivamente para los móviles policiales y de seguridad, mientras que las rojas quedan para bomberos y las verdes para ambulancias. Instalar cualquiera de estas luces en un vehículo particular ya constituye una infracción, y si además se las utiliza para simular un procedimiento o hacerse pasar por una autoridad, el caso puede derivar en una causa penal.

En el plano de tránsito, la sanción habitual es una multa de entre 100 y 300 unidades fijas, según la jurisdicción, a la que se suma la posibilidad de que la autoridad retenga la licencia de conducir en forma preventiva y remita el vehículo al playón municipal. Para poder recuperarlo, el dueño debe desmontar el cableado, las consolas de control y las balizas instaladas, ya que ninguna modificación del sistema de iluminación ajena a la de fábrica pasa la Verificación Técnica Vehicular (VTV).

El escenario cambia si las luces no solo están instaladas, sino que además se usan para abrirse paso en el tránsito o simular un operativo: en ese caso, la infracción puede convertirse en delito. El Código Penal contempla la figura de usurpación de autoridad (artículo 246), que prevé entre un mes y un año de prisión para quien ejerza funciones públicas sin título ni autorización legítima. A eso se suma que el uso de balizas, sirenas o insignias propias de las fuerzas de seguridad puede encuadrarse como falsificación de marcas oficiales.