
BUENOS AIRES, 5 de agosto de 2026 (Mi Periódico).- Un caso de lavado de activos se desató cuando efectivos del Destacamento Vial Panamericana detuvieron la camioneta y encontraron más de 100 mil dólares en fajos de 10 mil. El control era de rutina, pero derivó en una investigación penal.
Un control de rutina que terminó en un procedimiento federal
El hecho ocurrió la tarde del martes 4 de agosto, alrededor de las 14:00. Fue en el marco de los operativos de control vehicular que el destacamento realiza de manera habitual sobre la traza de la autopista. El conductor, un hombre identificado como Marco V., de 31 años, tiene domicilio en Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos. Viajaba a bordo de su Volkswagen Amarok, con patente delantera colocada de manera ilegible. Tenía destino a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fue durante la inspección ocular del habitáculo desde el exterior que los uniformados divisaron varios fajos de billetes.
No se trataba de un puñado de dinero suelto ni de un único atado: el total estaba pulcramente distribuido. Según confirmaron fuentes de la investigación, los efectivos contaron, en presencia de testigos hábiles, fajos de exactamente diez mil dólares cada uno. Estaban dispuestos de manera visible pero no ostentosa, dentro del rodado. Parecía que su portador confiaba en que un control de tránsito no iba a reparar en ellos. El error de cálculo fue mayúsculo.
Los policías vieron el dinero a simple vista dentro del habitáculo. Acto seguido, le preguntaron al conductor si transportaba dinero. El joven respondió que sí, sin titubeos. Pero cuando los uniformados le exigieron que acreditara el origen de los fondos, el hombre no pudo presentar documentación ni justificación válida alguna. Fue entonces cuando, en presencia de testigos hábiles, los efectivos secuestraron el dinero: más de 100.000 dólares en efectivo, distribuidos en fajos de 10.000 cada uno. El joven no pudo acreditar su origen.
La demora y el paso a la justicia federal por lavado de activos
Ocurrió este martes, en la localidad de Pablo Nogués, en el municipio de Malvinas Argentinas. El operativo, enmarcado en los controles de rutina que el Destacamento Vial Panamericana realiza de manera habitual, derivó en la inmediata demora del conductor. La policía dio intervención al Juzgado Federal en turno de San Isidro. El caso quedó caratulado como presunto lavado de activos. Las fuentes de la investigación confirmaron que el dinero fue secuestrado en el acto. Testigos certificaron el procedimiento, tal como establece la normativa vigente para este tipo de situaciones.
El joven, oriundo de Entre Ríos, fue trasladado a la sede policial. Luego de la extracción de fichas dactiloscópicas, y de ser notificado formalmente de la formación de la causa, recuperó la libertad. El dinero permanece secuestrado. La justicia avanza en la pesquisa para determinar la procedencia de los fondos.
Lo que comenzó como un control de tránsito —una maniobra cotidiana en la rutina vial de la Panamericana— se convirtió en una causa por presunto lavado de activos. Diez fajos de diez mil dólares. Un joven entrerriano. Una Amarok con destino a la ciudad de Buenos Aires. Y una pregunta que, por ahora, sigue sin respuesta: ¿de dónde salió ese dinero?
