
BUENOS AIRES, 16 de junio de 2026.- Cavallo y el cepo volvieron al centro del debate económico esta semana. El exministro Domingo Cavallo insistió en dos frentes: su blog personal, donde analizó el último informe del FMI sobre Argentina, y una entrevista donde fue más directo que nunca. Sin cepo liberado no hay reservas que funcionen. Sin reservas no hay estabilización posible antes de las elecciones de 2027.
El diagnóstico de fondo es claro. El ajuste fiscal ya dio lo que podía dar. Las reducciones de gasto más grandes están hechas. Lo que queda es eficiencia y gestión. Por eso el foco se corrió hacia dos variables concretas: acumular reservas más rápido y expandir el crédito bancario en dólares hacia empresas y familias.
Cavallo y el cepo: lo que el FMI no termina de aceptar
En reservas, el acuerdo es total. Acumular dólares en el Banco Central es la mejor decisión de política económica que tomó el Gobierno desde abril. Los efectos ya son visibles: el riesgo país empezó a bajar y con él el costo del financiamiento externo para el sector privado.
El equipo económico había dudado de esa relación. Los últimos treinta días parecen haberlo convencido. Más reservas equivalen a menos riesgo. Menos riesgo equivale a crédito más barato. Crédito más barato equivale a más inversión y más actividad.
Cavallo puso un número concreto sobre la mesa. Si el Banco Central llegara a acumular unos 10.000 millones de dólares en reservas netas, eso dispararía una caída del riesgo país y una baja de las tasas de interés internas. Hoy Argentina está lejos de ese umbral. Llegar ahí, según el exministro, es la condición para que el efecto virtuoso se active.
En crédito en dólares, en cambio, hay diferencia con el FMI. El Fondo quiere limitar los préstamos en moneda extranjera a quienes no generan ingresos en dólares. El argumento es conocido: si el tipo de cambio salta, esos deudores no pueden pagar. Fue exactamente lo que destruyó el sistema financiero en 2001.
El cepo que todavía asfixia a las empresas
Un punto que Cavallo subrayó con énfasis es que el cepo no afecta a todos por igual. Las personas físicas ya tienen mayor libertad para comprar dólares. Las empresas, en cambio, siguen enfrentando restricciones severas para acceder a la moneda extranjera. Eso frena inversiones, encarece importaciones y limita el capital de trabajo del sector productivo. Para Cavallo, levantar esas restricciones empresariales es el paso más urgente y el de mayor impacto sobre la actividad.
El equipo de Milei sostiene que Perú y Uruguay permiten prestar dólares a cualquier prestatario solvente y tienen sistemas financieros estables hace años. Argentina tiene una economía bimonetaria donde la gente ahorra en dólares, pero el sistema presta en pesos. Esa brecha hay que cerrarla. Hoy los argentinos depositan cada vez más dólares en los bancos, pero esos depósitos no se convierten en crédito productivo.
Si se levantan las restricciones, afirma Cavallo, la inflación bajaría por competencia entre tasas externas e internas, no por emisión monetaria. Ese mecanismo, dice, es más poderoso y menos doloroso que cualquier ajuste fiscal adicional.
El RIGI, Sturzenegger y la promesa de Milei
Asimismo, Cavallo reveló una conversación que tuvo con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sobre el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones. Le preguntó cómo justificar el RIGI si el Gobierno plantea terminar con los privilegios sectoriales. Sturzenegger le trasladó la pregunta a Milei. La respuesta del presidente fue que en dos años toda la economía tendrá las mismas condiciones que hoy tienen las empresas dentro del RIGI.
Estabilizar sin recesión: el argumento histórico de Cavallo
Bajo esta premisa, el exministro fue directo contra una idea que circula en sectores del establishment económico: que para estabilizar hay que pasar por una recesión. Cavallo lo rechaza con un dato histórico concreto. Cuando en su gestión se liberaron los flujos de capitales, la inflación bajó drásticamente y la economía se reactivó de inmediato. En 1990 el PBI creció 10%. En todos los sectores. Sin recesión previa.
Para Cavallo, ese es el horizonte correcto. No obstante, advierte que, sin cepo liberado y sin reservas sólidas, ese horizonte se aleja. La ventana está abierta hoy porque hay superávit comercial y dólares entrando.
(Con información del blog de Domingo Cavallo y declaraciones en Economía de Quincho)
