
LUJÁN, 3 de junio de 2026.- La tarde del martes sacudió a Open Door con una tragedia que conmociona a toda la comunidad policial del distrito. Un policía fue asesinado en Luján después de que un hombre que llegó por sus propios medios a la Comisaría Tercera extrajera un arma oculta y comenzara a disparar contra los efectivos de guardia.
Solo dos uniformados estaban en la seccional en ese momento. Uno murió. El otro abatió al agresor.
El policía asesinado en Luján tenía 33 años y había sobrevivido a otro tiroteo en 2022
La víctima fue identificada como Neri Malcon Churquina, de 33 años. Recibió un disparo en el cráneo y otro en el abdomen. Fue trasladado de urgencia al Hospital Zonal General “Nuestra Señora de Luján” en estado crítico, donde falleció cerca de las 19.40 tras horas de lucha por su vida.
Churquina estaba casado y era padre de un niño de cinco años. Era oriundo de Pueblo Nuevo y residía en Olivera junto a su familia. Su muerte revive además un episodio que marcó su carrera: en 2022 había sobrevivido a otro tiroteo durante un operativo en las afueras de Torres, donde fue herido de bala y perdió a su compañero, el policía Hernán Coll. Cuatro años después, volvió a quedar en medio de un enfrentamiento armado. Esta vez no hubo segunda oportunidad.
El agresor fue identificado como Alex Ezequiel Romero. Sobre él pesaba una orden de detención por amenazas, emitida por el Juzgado de Garantías 1 del Departamento Judicial Mercedes. Se presentó en la dependencia cerca de las 17.30 y, en el momento en que iba a ser notificado de la medida judicial, extrajo un arma que llevaba oculta entre sus prendas y abrió fuego.
Dos policías, segundos de caos y un agresor abatido dentro de la seccional
En ese instante, solo el oficial Churquina y el oficial subayudante Agustín Guillermo Larravide, también de 33 años, prestaban servicio en la comisaría. El resto de la dotación estaba desplegado en el barrio Luchetti en un operativo de prevención.
La situación se desarrolló en cuestión de segundos. Romero hirió gravemente a Churquina. Ante la agresión, Larravide respondió con su arma reglamentaria y logró abatir al agresor dentro de la dependencia. En el intercambio, el propio Larravide recibió un disparo en la mano derecha, aunque su vida no corrió peligro.
No obstante, una versión inicial había indicado que Romero le había quitado el arma a uno de los policías. Con el correr de las horas, la reconstrucción confirmó que el agresor llevaba su propio armamento oculto al momento de ingresar.
La investigación busca reconstruir cada detalle del ataque
Por estas horas, la causa fue caratulada como “Enfrentamiento armado” y la investigación avanza bajo la intervención de las autoridades judiciales. Personal de Policía Científica trabajó en el lugar durante horas. La zona cercana a la Comisaría Luján Tercera permaneció preservada con cintas de seguridad mientras los especialistas realizaban las pericias correspondientes.
Entre los puntos bajo análisis se encuentran las circunstancias en que Romero ingresó al edificio, la procedencia del arma utilizada y los movimientos previos al ataque. Asimismo, serán clave el testimonio de Larravide, las pericias balísticas y el relevamiento de las cámaras de seguridad de la seccional.
Vecinos de Open Door observaron con estupor el despliegue policial que se extendió durante varias horas en las inmediaciones. Un policía asesinado en Luján, un agresor abatido y una comunidad que intenta procesar lo ocurrido dentro de una comisaría que debía ser, precisamente, un lugar de resguardo.
Con elcivismo
