
LA RIOJA, ARGENTINA, 3 de junio de 2026.- La historia vuelve a repetirse. La crisis fiscal en La Rioja empuja al gobernador Ricardo Quintela a relanzar los Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), la cuasimoneda conocida popularmente como “chachos”, para afrontar futuros aumentos salariales de los empleados públicos. Una provincia que había intentado dejar atrás este recurso de emergencia se encuentra, una vez más, sin otra salida.
La velocidad con que la situación se deterioró sorprendió incluso a los propios funcionarios provinciales.
La crisis fiscal en La Rioja fuerza el regreso de los chachos desde julio
Los bonos no se destinarán al medio aguinaldo. Quintela fue claro en ese punto: el pago se realizará en efectivo. “Tengo dificultades, pero vamos a abonar igual”, sostuvo el mandatario. No obstante, los BOCADE podrían comenzar a complementar los haberes de julio, que se percibirían recién en agosto.
El objetivo es amortiguar el golpe de la inflación sobre los trabajadores estatales. “No quiero que pierdan, quiero que se pierda lo menos posible”, afirmó el gobernador. En este sentido, la cuasimoneda apuntaría a financiar incrementos salariales sin una pérdida total del poder adquisitivo.
Por su parte, la provincia reclama a la Nación un adelanto de coparticipación por 85 mil millones de pesos. Hasta ahora, el Gobierno nacional no respondió de manera favorable. Bajo esta premisa, el relanzamiento de los chachos se consolida como la única salida disponible en el corto plazo.
Quintela amplía el diagnóstico: diez gobernadores en alerta
El mandatario riojano no limitó su análisis a las fronteras provinciales. “Nos reunimos 10 gobernadores, y la situación es crítica”, señaló. El cierre de comercios, la caída industrial y la destrucción de empleo fueron los factores que enumeró para graficar el deterioro del interior del país.
Asimismo, apuntó directamente contra el ministro de Economía, Luis Caputo. Sostuvo que el funcionario “no conoce el país” y cuestionó el RIGI, al que calificó como una “entrega total” de los recursos nacionales. En este sentido, reclamó una agenda federal centrada en la producción y el desarrollo de las economías regionales.
“Todos los gobernadores nos tendríamos que poner de acuerdo, porque toda la riqueza la producen las provincias”, concluyó Quintela.
Una cuasimoneda como símbolo de la emergencia del interior
El regreso de los chachos no es un simple instrumento financiero. Es, en términos políticos, el indicador más concreto de hasta dónde llegó la crisis fiscal en La Rioja y el resto de las provincias que dependen de la coparticipación nacional para sostener sus estructuras.
Con una Nación que no adelanta fondos, una inflación que erosiona los salarios y una economía regional en retroceso, el interior del país busca soluciones propias. Quintela eligió la que ya conoce. La pregunta es cuánto tiempo alcanza.
