
BUENOS AIRES, 20 de mayo de 2026.- La red de médicos truchos en Catán explotó este miércoles en protestas. Vecinos y familiares se congregaron frente al establecimiento de González Catán que funcionaba bajo el nombre “Argentina Salud”, acusado de falsificar documentación médica y ejercer ilegalmente la medicina. El detonante fue la muerte de un paciente al que le inyectaron medicación y enviaron a su casa. Falleció veinte minutos después.
El detonante fue la muerte de un paciente al que le inyectaron medicación y enviaron a su casa. Falleció veinte minutos después.
La clínica de médicos truchos en Catán y los 13 allanamientos
En las últimas horas del martes, la Policía Federal realizó 13 allanamientos simultáneos en los partidos de La Matanza y Ezeiza, en las localidades de Virrey del Pino, González Catán y Ramos Mejía. Seis personas fueron detenidas en el marco de una causa caratulada “asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina y otros”. Otras 23 personas están siendo investigadas por su involucramiento primario o secundario con la organización.
La estructura operaba desde hacía aproximadamente cuatro o cinco años con sedes en Virrey del Pino, González Catán y San Justo. Entre los principales investigados figuran Rubén Santarceri y Gabriel Musse, quienes ya habían estado detenidos en una causa por homicidio relacionada con piratas del asfalto.
Asimismo, fueron detenidos los hijos de Santarceri —Nicolás Alberto y Brian Marcelo—, su esposa Noelía Sofía Luna y Dunia Mercedes Suazo Pulido, una médica cubana que no había validado su matrícula en Argentina. Los seis son investigados como quienes conformaron la organización desde el inicio.
En los establecimientos trabajaban estudiantes de medicina y enfermeros que usaban sellos y matrículas presuntamente obtenidos de bases de datos del Colegio de Médicos bonaerense para confeccionar certificados y documentación médica falsa. Hay al menos 50 médicos de la ciudad de Buenos Aires que habrían sido afectados por estas maniobras. También se detectaron irregularidades vinculadas con ambulancias no habilitadas, farmacias clandestinas y adulteración de documentación sanitaria.
La causa está a cargo del fiscal Fernando Garate, de la UFI descentralizada N°1 de La Matanza, y del juez de Garantías Rubén Ochipinti. Los procedimientos fueron realizados por la División Investigación del Robo Organizado de la Policía Federal.
“Lo mandaron a casa y murió a los 20 minutos”
Damián se presentó este miércoles frente a la clínica para exigir su cierre. Su padre había concurrido al establecimiento por un dolor abdominal mientras jugaba al pádel. “Le hicieron un electro, le inyectaron un ketorolac y lo mandaron a la casa. Mi papá falleció por un infarto a los 20 minutos”, declaró en diálogo con TN.
El hombre denunció que, al llegar al UPA 4 de La Matanza tras el infarto, le informaron que la clínica debería haber derivado a su padre a un hospital en lugar de enviarlo a su domicilio. Lo que generó mayor indignación entre los vecinos fue que el establecimiento continuara abierto pese a los allanamientos del día anterior.
No obstante, la situación escaló rápidamente. Damián habría intentado ingresar a la clínica y terminó a las piñas con empleados del lugar. “Me agarré a piñas con cinco que salieron a patotearme directamente”, relató. Los efectivos policiales debieron bloquear la entrada. Se registraron destrozos, vidrios rotos y cartelería dañada. Luego, manifestantes tiraron neumáticos a la policía y hubo corridas.
Los agentes retuvieron a tres personas involucradas en los incidentes, entre ellas al propio Damián. Cuando lo subieron al patrullero, su esposa se posicionó delante del vehículo y gritó: “Lo mataron, lo mataron. A ellos se los tienen que llevar presos”.
¿Cómo comenzó la investigación?
Todo arrancó con una denuncia de la cirujana plástica Romina Neira, que trabaja en el barrio porteño de Palermo. En diciembre de 2025 descubrió que circulaba un certificado médico falso con una firma que aparentaba ser la suya y que incluso había sido presentado durante un juicio oral.
“Se comunicó conmigo una médica que estaba ayudando a su hermana, que es fiscal, en una causa de violencia de género. Varios médicos figurábamos en certificados. Ahí estaba mi nombre, apellido y matrícula”, relató Neira en diálogo con LN+. El certificado contenía errores: figuraba una matrícula nacional en lugar de provincial y una especialidad que no correspondía a la profesional.
Por su parte, la expareja de uno de los hijos de Santarceri reveló que ella misma había abierto los consultorios en 2020 bajo el nombre “Salud Sí” y que su exsuegro Rubén se habría apropiado del negocio mientras ella atravesaba una depresión. “Cuando me dieron el alta e intenté ingresar, él ya había mudado los consultorios a la Ruta 3 y le había cambiado el nombre a Argentina Salud”, explicó.
La investigación sobre la red de médicos truchos en Catán continúa con 23 personas más bajo la lupa judicial.
La clínica de médicos truchos en Catán dejó al descubierto una red que operó durante años a la vista de todos, hasta que una firma falsa en un expediente judicial lo cambió todo.
Con La Nación
