Xi y Putin sellaron en Pekín su mayor pacto en 25 años

Xi Jinping y Vladimir Putin durante la firma del acuerdo estratégico China Rusia en el Gran Palacio del Pueblo, Pekín.

PEKÍN, CHINA, 20 de mayo de 2026.- En el Gran Palacio del Pueblo, con la plaza de Tiananmen como telón de fondo, el acuerdo estratégico China-Rusia tomó esta semana una nueva dimensión. Los presidentes Xi Jinping y Vladímir Putin firmaron una declaración conjunta para fortalecer su cooperación estratégica y relanzar una asociación que, según ambos mandatarios, no tiene precedentes en la historia bilateral.

El encuentro no fue un trámite diplomático. Fue una señal política de peso en un momento en que el orden mundial se reconfigura a pasos acelerados.

El acuerdo estratégico China Rusia y sus ejes centrales

La jornada incluyó la firma de dos declaraciones de alto perfil. La primera apunta al fortalecimiento de la cooperación estratégica entre Moscú y Pekín. La segunda plantea las bases para un mundo multipolar y unas relaciones internacionales de “nuevo tipo”, en abierta contraposición al esquema de influencia occidental.

No obstante, el elemento más concreto fue la extensión del Tratado Bilateral de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa, cuyo texto original cumplió exactamente 25 años en la fecha de la cumbre. Xi Jinping lo describió como el documento que “estableció la base para una amistad duradera y la coordinación estratégica” entre los dos países.

Por su parte, ambos líderes presidieron la firma de una veintena de acuerdos sectoriales: cooperación científico-técnica, energía, formación de cuadros, políticas antimonopolio y transporte ferroviario, entre otros.

Putin ofrece energía rusa como escudo ante la crisis global

El presidente ruso fue explícito respecto al rol de Moscú en la ecuación bilateral. En la rueda de prensa conjunta, destacó que Rusia continuará garantizando el suministro ininterrumpido de petróleo, gas natural, gas licuado y carbón a China, incluso ante el bloqueo del estrecho de Ormuz que sacude los mercados energéticos globales.

El dato duro habló por sí solo: el intercambio comercial entre ambas naciones se acercó en 2025 a los 240.000 millones de dólares, con una estructura que, según Putin, incorpora cada vez más mercancías de alto valor agregado. “Hemos creado un sistema de comercio mutuo estable, protegido de las influencias externas y tendencias negativas de los mercados globales”, sostuvo el mandatario ruso.

Asimismo, Putin llamó a profundizar la coordinación entre el programa quincenal de China y los objetivos de desarrollo nacional de Rusia hasta 2030.

Una semana después de Trump en Pekín

La visita de Putin —la número 25 del líder ruso al gigante asiático— llegó apenas una semana después de que Donald Trump pasara dos días en la capital china. En esa cumbre previa, Washington y Pekín discutieron las crisis de Irán y Ucrania, la cuestión taiwanesa y la guerra comercial, entre otros puntos de tensión.

En este sentido, el momento elegido por Putin no es casual. Xi Jinping describió el escenario internacional como atravesado por “cambios y turbulencias entrelazados” y lamentó las “tendencias adversas de hegemonismo unilateral”. Bajo esta premisa, el líder chino pidió promover un sistema de gobernanza global “más justo y razonable”.

“Como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y grandes potencias mundiales, China y Rusia deben mirar al largo plazo estratégico”, afirmó Xi, según la agencia Xinhua.

Para Putin, en tanto, las relaciones bilaterales han alcanzado un nivel “sin precedentes” y representan un ejemplo de “verdadera asociación estratégica”. Las relaciones entre ambos países, según el propio Xi, se encuentran “en el nivel más alto de su historia”. El acuerdo estratégico China-Rusia firmado este miércoles en Pekín es, por ahora, la expresión más concreta de esa afirmación.