Milei en Israel: condecoración y tensión en Buenos Aires

El presidente Javier Milei durante su gira oficial en Israel junto a autoridades académicas y políticas
Milei recibe la Medalla Presidencial de Honor de manos del presidente de Israel, Isaac Herzog, en Jerusalén (20.04.2026) Imagen: Amir Cohen/REUTERS

ISRAEL, 20 de abril de 2026.- La escena internacional volvió a concentrarse en la figura del mandatario argentino durante este lunes. Bajo esta premisa, la visita de Milei en Israel alcanzó su punto máximo con la entrega de la Medalla Presidencial de Honor en Jerusalén. El presidente Isaac Herzog condecoró al libertario ante una audiencia de cien invitados, destacando su mensaje de “moralidad y humanidad”.

En este sentido, la ceremonia contó con la presencia de figuras clave como el canciller Gideon Saar y sobrevivientes del grupo Hamás. No obstante, mientras el jefe de Estado reforzaba su alianza con Benjamín Netanyahu, el clima social en Buenos Aires mostraba una faceta opuesta. Una multitud se congregó en Plaza de Mayo para participar de una misa electrónica en homenaje al papa Francisco.

El escenario dividido: La Plaza de Mayo frente a Jerusalén

Mientras Milei en Israel ofrecía su apoyo estratégico en la guerra contra Irán, el padre Guilherme lideraba un show masivo en vísperas del aniversario del fallecimiento del Sumo Pontífice. El evento reunió a un público heterogéneo que celebró tanto la música como los mensajes grabados de Francisco. El arzobispo Jorge García Cuerva cerró el marco pidiendo por la paz mundial, afirmando que “la guerra no soluciona nada”.

Esta postal divide al mundo en dos coordenadas claras. Por un lado, el apoyo bélico en Medio Oriente; por el otro, el reclamo humanista en el corazón de la Ciudad. La elección de la Plaza de Mayo por parte de la Iglesia no fue casualidad. Representa una respuesta simbólica a la agenda de extrema derecha que domina la política exterior actual.

La crisis de Trump y el factor Netanyahu

Es notable cómo el mandatario argentino coloca a Donald Trump como responsable de la estabilidad, pese al deterioro del escenario regional. Actualmente, Trump atraviesa uno de sus peores momentos de popularidad tras el fracaso en Irán y las críticas internas en su espacio. El ataque a un buque en el estrecho de Ormuz complica aún más las conversaciones de paz previstas.

Asimismo, la presencia de Milei en Israel funciona como un dispositivo visual de legitimidad para Netanyahu. El primer ministro israelí enfrenta un clima político áspero y necesita exhibir aliados extranjeros para compensar su desgaste doméstico. La frase de Netanyahu fue contundente: “Cada vez que Javier Milei visita Israel, ocurre algo muy importante”.

El doctorado en Bar-Ilan y la fractura europea

La gira sumó también un reconocimiento académico. El doctorado de Milei en Israel, otorgado por la Universidad de Bar-Ilan, destacó su visión sobre la libertad económica. Sin embargo, este respaldo académico ocurre mientras Europa se fractura. El presidente español Pedro Sánchez propuso suspender el Acuerdo de Asociación con Israel por las violaciones de derechos humanos en Gaza.

Por su parte, países como Alemania e Italia frenan estas sanciones por razones históricas y estratégicas. Esta división europea refleja el escepticismo de la opinión pública, que rechaza la escalada militar por sus consecuencias humanitarias y económicas. El costo de la energía y los suministros es una preocupación creciente para los ciudadanos del bloque.

Conclusión: El dilema de la sociedad argentina

Mañana será un día clave con la misa en Luján por el año del fallecimiento de Francisco. El presidente argentino faltará a la cita, prefiriendo encender una antorcha por el aniversario del Estado de Israel. Esta decisión calculada evita la incomodidad de enfrentar el discurso por la paz del fallecido Papa.

En conclusión, la vida diaria en Argentina se vuelve un desafío constante por el aumento de combustibles y la inflación. Para el mandatario, la suba de precios ya no es un fenómeno monetario, sino una “conspiración”. Mientras tanto, los caminos se bifurcan: el odio y la polarización frente a los valores del encuentro y el respeto que proponía Francisco.

Con dw/Perfil