
LONDRES, 26 de marzo de 2026.- La flota fantasma rusa será interceptada y abordada por la Marina británica en sus aguas territoriales tras una autorización oficial del Gobierno de Londres. Esta medida, impulsada por el primer ministro Keir Starmer, busca asfixiar la principal vía de financiamiento de la maquinaria bélica del Kremlin en Ucrania.
En este sentido, las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad del Reino Unido tienen ahora luz verde para actuar contra embarcaciones sancionadas. El objetivo central es la detención de los buques y el inicio de acciones penales contra propietarios y operadores que infrinjan la legislación británica vigente.
La flota fantasma rusa y el plan para asfixiar a Putin
Bajo esta premisa, el premier Keir Starmer advirtió que el presidente Vladímir Putin especula con el conflicto en Oriente Medio para financiar su campaña militar. Según el mandatario británico, el líder ruso confía en que el alza de los precios del petróleo le permita “llenarse los bolsillos” de manera ilegal.
“Por eso vamos a actuar con más dureza contra su flota fantasma rusa, no solo para mantener seguro al Reino Unido, sino para privar a la maquinaria de guerra de sus ingresos sucios”, afirmó Starmer. El anuncio se dio en el marco de su participación en la cumbre de la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF) en Helsinki.
Asimismo, la inteligencia británica estima que cerca del 75 % del crudo de Moscú se transporta mediante esta red de naves antiguas y con banderas opacas. No obstante, Londres ya ha identificado y sancionado a 544 embarcaciones que operan bajo este esquema de evasión internacional.
Control estratégico en el Canal de la Mancha
Por su parte, el Ejecutivo británico sostiene que el cierre efectivo de sus aguas territoriales, incluido el estratégico Canal de la Mancha, será un golpe letal al transporte de energía. Las naves rusas deberán elegir entre rutas mucho más costosas o arriesgarse a ser interceptadas por la Marina Real.
De igual forma, esta decisión se toma tras semanas de seguimiento intensivo por parte de los buques británicos en apoyo a sus aliados nórdicos. Países como Finlandia, Suecia y Estonia ya han realizado operaciones similares en el Mar Báltico para frenar el avance de la flota fantasma rusa en la región.
Finalmente, las autoridades británicas confirmaron que el despliegue será inmediato para garantizar la seguridad en el norte de Europa. Con esta acción, el Reino Unido refuerza su posición como el principal actor europeo en la contención económica de las exportaciones energéticas de Rusia.
