
1 de febrero de 2026.- La inteligencia artificial ya puede ser más creativa que el ser humano promedio, aunque sigue lejos de igualar a los creadores más talentosos. Esa es la principal conclusión del mayor estudio comparativo sobre creatividad entre humanos e IA realizado hasta la fecha, liderado por investigadores de la Universidad de Montreal.
El trabajo comparó directamente a más de 100.000 personas con los principales grandes modelos de lenguaje, como GPT-4, Claude y Gemini, mediante pruebas idénticas diseñadas para medir el pensamiento creativo. Los resultados abren un nuevo debate sobre el papel de la IA en los procesos creativos y su relación futura con el talento humano.
La IA supera la media humana en pensamiento divergente
El estudio se centró en evaluar el pensamiento divergente, una forma de creatividad que permite generar muchas ideas distintas a partir de una misma consigna. Para ello, los investigadores utilizaron la llamada Tarea de Asociación Difusa (DAT, por sus siglas en inglés).
Esta prueba pide a los participantes que enumeren diez palabras lo más diferentes posible entre sí. No se trata solo de vocabulario, sino de la capacidad de establecer asociaciones libres y originales. Según los resultados, algunos modelos de IA lograron puntuaciones superiores al promedio humano en esta tarea específica.
Un límite claro frente a los más creativos
Sin embargo, el estudio también reveló una frontera difícil de cruzar para las máquinas. Incluso los modelos de IA con mejor desempeño quedaron por debajo de los humanos más creativos.
“Los datos demuestran que, para tareas bien definidas, algunos modelos de IA ya superan la creatividad humana media”, explica Karim Gerbi, profesor de psicología en la Universidad de Montreal. “Pero la IA no es ni de lejos tan buena como los mejores creadores humanos”.
La mitad superior de los participantes más creativos superó a todos los modelos evaluados. La diferencia fue todavía mayor cuando se analizó al 10 % con mejores resultados.
La creatividad artificial puede ajustarse
Uno de los hallazgos más relevantes es que la creatividad de la IA no es fija. Los investigadores detectaron que modelos como GPT-4 repetían palabras con mucha frecuencia en configuraciones estándar. Por ejemplo, “microscopio” apareció en el 70 % de los casos y “elefante” en el 60 %.
En comparación, los humanos apenas repitieron una misma palabra más del 1,4 %. Esta diferencia se explica, en parte, por el ajuste de la llamada “temperatura”, un parámetro técnico que regula cuán predecibles o variadas son las respuestas de la IA.
Cuando la temperatura es baja, la IA tiende a respuestas seguras y repetitivas. En cambio, con valores más altos, los resultados se vuelven más impredecibles y diversos. Con este ajuste, GPT-4 llegó a superar al 72 % de los participantes humanos.
Más allá de las palabras: escritura y narración
El estudio también analizó tareas creativas más complejas, como la escritura de haikus, la elaboración de sinopsis de películas y la redacción de relatos breves. En estos casos, la inteligencia artificial volvió a superar el rendimiento humano promedio.
No obstante, los humanos con experiencia o conocimiento específico en cada área demostraron ser sistemáticamente más originales. Esto sugiere que la creatividad profunda sigue dependiendo de la comprensión contextual y cultural.
Contexto y análisis: creatividad asistida, no reemplazada
Los investigadores subrayan que la creatividad de la IA depende en gran medida de las instrucciones humanas. Indicaciones más elaboradas, como pensar en la etimología o la composición de palabras, aumentaron la originalidad de las respuestas generadas por los modelos.
¿Qué significa esto para el futuro?
Lejos de anunciar el fin de las profesiones creativas, el estudio propone un escenario de colaboración. La IA puede actuar como una herramienta que amplifica la imaginación humana, pero no como un sustituto de los creadores más talentosos.
Gerbi lo resume así:
“La IA generativa se ha convertido en una herramienta extremadamente poderosa al servicio de la creatividad humana. No está destinada a sustituirla, sino a transformar la forma en que imaginamos y creamos”.
La confrontación directa entre humanos y máquinas, concluye el estudio, ofrece una oportunidad única para redefinir qué entendemos por creatividad en la era digital.
(ct/wired)
