Periodista arrestado tras cubrir protesta en iglesia de Minnesota

Don Lemon asiste al 15.° homenaje anual a los héroes estelares de CNN en el Museo Americano de Historia Natural, el domingo 12 de diciembre de 2021, en Nueva York. (Foto Evan Agostini/Invisión/AP, archivo).

EE. UU., 30 de enero de 2026.- El periodista Don Lemon fue arrestado este viernes junto a otras tres personas después de cubrir una protesta en una iglesia de Minnesota.  El arresto del reconocido comunicador, quien fue detenido en Los Ángeles mientras cubría los Premios Grammy, ha generado un intenso debate sobre los límites de la libertad de prensa en Estados Unidos. Su abogado, Abbe Lowell, ya ha denunciado que este procedimiento viola la Primera Enmienda.

Detalles del arresto y cargos pendientes

Agentes federales ejecutaron las órdenes de arresto temprano en la mañana del viernes. Además de Lemon, fueron detenidos Trahern Jeen Crews, Georgia Fort y Jamael Lydell Lundy.  Todos están vinculados a la protesta del 18 de enero en la Iglesia Cities de St. Paul.

Sin embargo, todavía no se han hecho públicos los cargos específicos.  La fiscal general Pam Bondi confirmó los arrestos a través de sus redes sociales. “Bajo mi dirección, agentes federales arrestaron a estas personas en relación con el ataque coordinado a la Iglesia Cities”, escribió Bondi.

La polémica protesta y el rol periodístico

La manifestación interrumpió un servicio religioso donde uno de los pastores es David Easterwood, director de la oficina de ICE en St. Paul.  Los manifestantes coreaban consignas como “ICE fuera” y “Justicia para Renee Good”, en referencia a una mujer muerta por un agente de ICE.

Don Lemon ha insistido en que su presencia era estrictamente profesional. “No estoy aquí como activista. “Estoy aquí como periodista”, declaró durante su transmisión en vivo.  De hecho, el veterano periodista, despedido de CNN en 2023, documentó la escena y entrevistó a feligreses y manifestantes por igual.

“Don ha sido periodista durante 30 años, y su trabajo en Minneapolis, protegido por la Constitución, no fue diferente a lo que siempre ha hecho”, declaró su abogado Abbe Lowell en un comunicado.

Reacciones y acusaciones de intimidación

La respuesta de figuras públicas y expertos ha sido de alarma y condena. El reverendo Al Sharpton calificó el arresto como “alarmante”, acusando a la administración Trump de usar un “mazo” sobre “las rodillas de la Primera Enmienda”.

Por su parte, Kelly McBride, vicepresidenta del Instituto Poynter, fue más allá. “Todo esto se trata de intimidación”, afirmó.  Según McBride, estos arrestos envían un mensaje claro para disuadir a los periodistas de documentar la oposición al gobierno.

La periodista Georgia Fort incluso transmitió en vivo su arresto en Facebook Live. “Los agentes están en mi puerta ahora mismo”, declaró antes de ser detenida.  Ella expresó sentir que su derecho a la libertad de prensa estaba siendo vulnerado.

Contexto y antecedentes legales

Este no es el primer episodio de tensión entre activistas y el gobierno. La semana pasada, un destacado abogado de derechos civiles y otras dos personas fueron arrestadas por la misma protesta.  El Departamento de Justicia inició una investigación por violaciones de derechos civiles al interrumpir un servicio religioso.

Sin embargo, los defensores de los acusados argumentan que se trata de protesta pacífica. “La protesta no violenta no es un delito federal”, declaró Jordan Kushner, abogado de una de las personas arrestadas anteriormente.

La iglesia involucrada, Cities Church, pertenece a la Convención Bautista del Sur. Su pastor principal, Jonathan Parnell, agradeció la intervención del Departamento de Justicia.  Según Parnell, esto permite a la congregación “seguir viviendo fielmente la misión de la iglesia” sin temor.

Implicaciones para la libertad de prensa

Este caso plantea preguntas cruciales sobre los límites del periodismo y el activismo.  Por un lado, el gobierno argumenta que debe proteger los lugares de culto de interrupciones.  Por otro lado, organizaciones de prensa ven un patrón peligroso de intimidación.

Los próximos días serán cruciales para determinar si los cargos proceden.  Mientras tanto, el arresto de Don Lemon ya se ha convertido en un símbolo de la tensión entre el gobierno y la prensa en el actual clima político estadounidense.

En conclusión, este incidente trasciende el caso particular.  Representa una prueba significativa para la Primera Enmienda y establece un precedente sobre cómo se documenta la disidencia en Estados Unidos.

(ct/ap)