
Minnesota, EE. UU., 24 de enero de 2026.- El gobernador de Minnesota, Tim Walz, denunció este sábado un nuevo tiroteo protagonizado por agentes federales. Se trata del tercero registrado en el estado. El hecho ocurrió tras la muerte de un hombre durante un operativo migratorio del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis. Walz exigió al Gobierno federal el retiro inmediato de miles de efectivos. Advirtió además sobre una creciente tensión social, política e institucional.
El incidente se registró poco después de las 9 de la mañana. Ocurrió en la intersección de Nicollet Avenue y 27th Street, en el sur de la ciudad. En ese punto, agentes federales realizaban un operativo. La acción se desarrollaba en un contexto de protestas y enfrentamientos con manifestantes.
“Es suficiente, suficiente. Esto dejó de ser control migratorio hace mucho tiempo”, afirmó Walz. “Se convirtió en una campaña de brutalidad organizada contra la gente de nuestro estado”, agregó. El gobernador también cuestionó que el gobierno federal encabece la investigación. “El sistema de justicia de Minnesota tendrá la última palabra. El Estado se encargará. Punto”, remarcó.
En ese marco, Walz reiteró su pedido al presidente para que retire a unos 3.000 agentes federales desplegados en Minnesota. Los responsabilizó por “sembrar caos y violencia”. También advirtió sobre el riesgo de una mayor confrontación en las calles. “Nosotros queremos calma y ellos quieren caos”, sostuvo. “No vamos a responder a la violencia con más violencia”, añadió.
El nuevo tiroteo ocurrió poco más de dos semanas después de un hecho similar en Minneapolis. En ese episodio, una mujer murió baleada dentro de su vehículo durante redadas migratorias. Las operaciones desataron protestas masivas. Un video difundido en redes sociales fue verificado por medios como NBC News. Las imágenes muestran a varios agentes federales enmascarados rodeando a un hombre en el suelo. Se observa un forcejeo. Luego, uno de los efectivos lo golpea con la culata de un arma. Instantes después, otro agente dispara y el hombre queda inmóvil.
La muerte provocó una ola de reacciones en todo el estado. Sindicatos y organizaciones sociales convocaron a un “Día de la Verdad y la Libertad”. La protesta incluyó una jornada sin trabajo, sin clases y sin consumo. El reclamo apunta contra la presencia del ICE en Minnesota. Dirigentes sindicales denunciaron que al menos 20 afiliados fueron detenidos. También alertaron sobre un clima de miedo entre trabajadores, docentes y familias.
En paralelo, el conflicto se profundizó en el plano institucional. El Departamento de Justicia de Estados Unidos apeló una orden judicial. La medida limita el accionar de agentes federales contra manifestantes pacíficos. A su vez, distritos escolares como St. Paul suspendieron las clases presenciales durante dos días. El objetivo fue garantizar la seguridad y organizar modalidades virtuales. Líderes religiosos también se pronunciaron. Reclamaron proteger los derechos de los fieles tras la interrupción de un servicio religioso en St. Paul.
La respuesta oficial del DHS
En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) afirmó que el hombre muerto portaba una pistola semiautomática de 9 milímetros. También llevaba dos cargadores y no tenía identificación. Según la versión oficial, esos elementos indicarían que “buscaba causar el mayor daño posible”. El DHS sostuvo que el objetivo era atacar a las fuerzas del orden.
La agencia precisó que el hecho ocurrió a las 9:05 a. m., hora central. En ese momento, agentes del DHS realizaban una “operación selectiva” en Minneapolis. El objetivo era un inmigrante indocumentado buscado por un caso de agresión violenta. Según el comunicado, el individuo se aproximó armado a agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El DHS indicó además que unas 200 personas llegaron al lugar. Según la agencia, comenzaron a “obstaculizar y agredir a los agentes”. Por ese motivo, se implementaron medidas de control de multitudes. “La situación continúa en desarrollo y se brindará más información”, señaló el organismo.
El antecedente inmediato se remonta al 7 de octubre. Ese día, Renee Good, de 37 años, murió tras recibir tres disparos. Uno de ellos fue en la cabeza. Los disparos fueron efectuados por agentes del ICE. En ese momento, la mujer discutía desde su vehículo con uno de los efectivos. El episodio quedó registrado en múltiples videos. El hecho generó repudio nacional. También reavivó los cuestionamientos sobre el uso excesivo de la fuerza en operativos migratorios.
