Comandante iraní advierte a EE.UU. con “dedo en el gatillo”

El portaaviones USS Abraham Lincoln y un B-52H Stratofortress de la Fuerza Aérea de EE. UU. realizan ejercicios conjuntos en el área de responsabilidad del Comando Central de EE. UU. en el Mar Arábigo el 1 de junio de 2019. (Especialista en Comunicación de Masas de primera clase Brian M. Wilbur/Marina de EE. UU. vía AP, Archivo).

DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos, 24 de enero de 2026.- El comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, general Mohammad Pakpour, advirtió este sábado que su fuerza tiene “el dedo en el gatillo” para responder a cualquier amenaza, mientras buques de guerra estadounidenses se dirigían hacia Medio Oriente. Esta advertencia se produce tras la sangrienta represión de protestas que, según activistas, ha dejado más de 5.200 muertos y 40.000 detenidos en el país.

“La Guardia Revolucionaria Islámica y el querido Irán están más preparados que nunca, con el dedo en el gatillo, para ejecutar las órdenes”, declaró Pakpour a través de Nournews, un medio cercano al Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Además, el comandante alertó específicamente a Estados Unidos e Israel para que “eviten cualquier error de cálculo”.

Como resultado, la tensión ha provocado que al menos dos aerolíneas europeas, Air France y Luxair, suspendan temporalmente sus vuelos a Dubái. Asimismo, la Marina de EE.UU. confirmó el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln en el Océano Índico, una movilización que el presidente Donald Trump vinculó explícitamente a la situación en Irán.

Este enfrentamiento verbal ocurre en medio de la peor crisis interna en Irán en décadas, desatada tras el colapso de la moneda local a finales de diciembre. De hecho, el régimen admitió por primera vez el miércoles 3.117 fallecidos, aunque activistas elevan la cifra a 5.200. Previamente, Trump había establecido como “líneas rojas” la ejecución masiva de detenidos y el asesinato de manifestantes pacíficos.

Ante esta situación, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, expresó en Ginebra su “preocupación” por las declaraciones iraníes sobre posibles ejecuciones de detenidos. Cabe señalar que funcionarios judiciales iraníes ya han acusado a algunos detenidos de ser “enemigos de Dios”, un delito que conlleva la pena de muerte, lo que revive el fantasma de las ejecuciones masivas de 1988.

Con información de AP