El rey está desnudo: la moral del gobierno, en crisis

Roberto Cachanosky.

Buenos Aires, 28 de agosto de 2025 (Mi Periódico).- En una profunda entrevista con Contexto Económico, el economista Roberto Cachanosky desglosó las tensas dinámicas que atraviesan la economía argentina, con especial énfasis en el aumento del riesgo país y la creciente incertidumbre política. Desde el comienzo, Cachanosky señaló que la situación económica ya venía complicada, pero que los recientes escándalos políticos han intensificado la desconfianza de los mercados internacionales.

El riesgo país y la crisis de confianza

El riesgo país, que superó los 800 puntos en los últimos días, había ido creciendo gradualmente, aunque sin llegar a perforar los 700 puntos. A pesar de algunos momentos de calma, donde el riesgo no caía por debajo de los 600 puntos, el mercado nunca se mostró confiado, según el economista. “El mercado sigue sin cambiar su expectativa a pesar de todo lo que se intentó, y ahora, con la escalada de casos de corrupción, la situación está empeorando”, dijo Cachanosky.

El economista hizo una comparación entre la administración actual y las promesas de campaña, en las cuales el gobierno se presentó como defensor de la moral. “La administración llegó prometiendo un cambio ético, como los salvadores de la moralidad política. Pero ahora, empiezan a salir a la luz casos de corrupción que desafían ese relato”, señaló. “La gente empieza a darse cuenta de que el ‘rey está desnudo’. Las sospechas, aunque aún no comprobadas, dejan entrever que algo no está bien”.

La falta de credibilidad y las medidas económicas

El economista continuó explicando cómo esta situación de desconfianza también afecta a las políticas económicas. En particular, se refirió a la reciente licitación de bonos por parte del Tesoro Nacional, donde el gobierno intentó colocar 16 billones de pesos en LECAPs (letras del Tesoro) y BONCAPs (bonos del Tesoro), pero el mercado no aceptó más de la mitad de la oferta. “El Tesoro, ante la falta de compradores, tuvo que pagar una tasa de interés de 69%, una tasa altísima para atraer inversores. El mercado no confía, y eso es lo que refleja el rechazo a más deuda”, explicó.

Cachanosky subrayó que la clave del fracaso de la licitación no estuvo en la tasa de interés, sino en la falta de disposición del mercado para asumir más bonos. Ante este rechazo, el Banco Central optó por aumentar los encajes bancarios, lo que significa que los bancos deben dejar más dinero inmovilizado como reserva. “Es como si un comerciante tuviera 100 botellas de whisky, pero el gobierno le dijera que no puede vender más de 50, y lo que hace es congelar el resto”, ilustró Cachanosky.

Esta medida, según el economista, tiene un impacto directo en el flujo de crédito y la actividad económica. “Lo que está haciendo el gobierno es restringir la liquidez. Está afectando el crédito que los bancos pueden ofrecer a las empresas y a la gente, lo que profundiza la crisis en el consumo”, afirmó.

Impacto en las empresas y los consumidores

La restricción de crédito, el aumento de la tasa de interés y el mayor costo del dinero están afectando principalmente a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que se ven ahogadas por los altos costos financieros. “A las pymes les están matando las tasas de interés en los giros en descubierto. Si las tasas siguen así, muchas empresas van a empezar a cerrar”, advirtió Cachanosky.

Pero el impacto también se está sintiendo en los hogares. El aumento de las tasas de interés afecta a los usuarios de tarjetas de crédito, que deben refinanciar sus compras a tasas cada vez más altas. “Si alguien paga solo el mínimo de la tarjeta, los intereses se comen su sueldo. Si pedís un préstamo personal, lo terminas pagando tres veces. La gente lo está sintiendo en el bolsillo”, dijo.

El economista también destacó que los informes recientes del Banco Central ya están mostrando un aumento en la morosidad, especialmente en los préstamos personales, las tarjetas de crédito y las líneas de crédito en descubierto. “La gente no está pudiendo pagar. Ya hay mora en los bancos, y eso es un signo de que la crisis está profundizándose”, explicó.

La relación política y económica

Para Cachanosky, la incertidumbre política está influyendo directamente en las decisiones económicas. “Todo lo que pasa en la política afecta al mercado. El mercado no ve claridad en el rumbo, y eso genera desconfianza. Los inversores no quieren meterse en un escenario tan incierto”.

El economista criticó además la estrategia del gobierno de mantener el silencio ante los escándalos de corrupción hasta que finalmente se permitió que algunos funcionarios clave, como los Menem, hablaran públicamente. “Este silencio solo aumenta la incertidumbre. “Si el gobierno tuviera algo claro que decir, lo hubiera hecho antes”, señaló.

El panorama electoral y la transición

Cachanosky también se refirió al contexto electoral. “Lo que estamos viendo en este momento es un ajuste de cuentas de cara a las elecciones. Las medidas que se están tomando, como aumentar los encajes o vender bonos con tasas altísimas, son parches para evitar que el dólar suba descontroladamente antes de las elecciones. El gobierno no quiere que la inflación se dispare aún más, porque sabe que eso tendría un impacto electoral”, explicó.

Sobre lo que ocurriría después de las elecciones, Cachanosky fue contundente. “El gobierno va a tener que dar una vuelta de tuerca en su política económica. Si la situación sigue así, el cambio va a ser inevitable. Pero hoy no se está viendo un plan claro para después de las elecciones”. El economista también destacó que el equipo actual parece estar manejando la economía como si fuera una “mesa de dinero”. “Son muy buenos haciendo trading y moviendo bonos, pero eso no resuelve la crisis estructural. Esto no es un plan económico, es un parche para sobrevivir hasta octubre”.

¿Es posible la dolarización?

Finalmente, Cachanosky se refirió a la propuesta de dolarización de la economía, algo que Milei mencionó en su campaña presidencial. “La dolarización nunca fue una opción realista. No tienen los dólares para respaldar la base monetaria. En campaña, Milei dijo que tenía 10.000 millones de dólares asegurados para rescatar los pesos, pero nunca se vio ese dinero. Y lo que está haciendo hoy es exactamente lo contrario: interviene en el mercado cambiario y no cierra el Banco Central, como había prometido”, comentó Cachanosky.

Según el economista, la dolarización no es una medida viable porque, además de la falta de reservas, el gobierno sigue interviniendo activamente en el mercado monetario, algo que va en contra de la idea de una economía dolarizada y de un banco central independiente.

La inflación: ¿qué esperar?

En cuanto a la inflación, Cachanosky fue cauto, pero señaló que, en el corto plazo, es probable que se mantenga en torno al 1,5% – 2% mensual hasta las elecciones, lo que implica una estrategia electoral para evitar que la inflación se convierta en un tema central en la campaña. Sin embargo, advirtió que esto no será sostenible a largo plazo. “Este es un manejo de corto plazo, pero la economía necesita reformas profundas para que haya un cambio real”, concluyó.