“Historial abominable”: Irán aplica la ley del miedo con un mayor número de ejecuciones

Manifestantes en Francia denuncian el uso de la pena de muerte por parte de Irán, en París, el 28 de enero de 2016. © Dominique Faget / Foto de archivo / AFP

15 MAYO 2023.- El jefe de la oficina de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, alertó que el régimen iraní está ejecutando a un promedio de diez personas por semana en 2023, un número “aterrador”. En otras noticias de Medio Oriente, abordamos los daños en Gaza tras cinco días de fuego cruzado entre Israel y la Yihad Islámica; la crisis que hunde a los egipcios en la pobreza; la “traición” por el regreso de Siria a la Liga Árabe; y los combates sin respiro en Sudán.

Ahlan wa sahlan (أهلا وسهلا), sea bienvenida/o a ‘Fragmentos de Oriente’. Un resumen semanal, elaborado desde Jerusalén, a través del cual le acercamos a las noticias más destacadas de Medio Oriente y sus países aledaños.

Esta semana, las trascendentales elecciones en Turquía se llevan los focos en la región y ustedes pueden seguir el completo cubrimiento de France 24. Por eso, les proponemos entrar en otros temas de la semana del 7 al 14 de mayo, con atención en Irán, Israel y Gaza, Egipto, Siria y Sudán.

1) Diez ejecuciones por semana: el ritmo “aterrador” de la pena de muerte en Irán

Con un promedio de diez personas ejecutadas por semana en 2023, Irán es “uno de los mayores ejecutores en el mundo” y amplía aún más su “historial abominable” en el uso indiscriminado de la pena de muerte. Así lo advirtió el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien reclamó a la República Islámica poner fin a este “aterrador” número de condenas y alinearse con el “creciente consenso a favor de la abolición universal de la pena de muerte”.

En el comunicado del 9 de mayo, la oficina de Türk reportó que al menos 209 personas han sido ejecutadas en Irán desde el 1 de enero, incluyendo a Habib Chaab, un sueco-iraní de la minoría árabe ahvazí, acusado del delito de corrupción en la tierra. Desde entonces, solo en los últimos siete días, fueron sometidos a la pena capital al menos cinco personas: dos presos acusados de “blasfemia” y tres miembros de la banda Panjak, el mayor cártel de tráfico de cocaína del país.

El disidente irano-sueco Habib Farjollah Chaab, acusado de llevar a cabo “atentados con bomba” para un grupo separatista árabe, asiste a la primera vista de su juicio en Teherán, capital de Irán, el 18 de enero de 2022. © Majid Azad / AFP

En este sentido, el jefe de DD. HH. de la ONU subrayó que “imponer la pena de muerte por delitos de drogas es incompatible con las normas y estándares internacionales de derechos humanos”. “A este ritmo, Irán está preocupantemente en el mismo camino que el año pasado, cuando se informó que unas 580 personas fueron ejecutadas”, completó.

A la preocupación se sumó la ONG Human Rights Watch (HRW), que alertó sobre la “dramática escalada de las ejecuciones en las últimas semanas”, considerando que, de acuerdo a sus datos, al menos 60 personas murieron por pena capital desde finales de abril. La entidad añadió que “muchos de ellos fueron ejecutados después de juicios injustos o por cargos como delitos de drogas y ‘blasfemia’, que bajo la ley internacional nunca darían lugar a una pena de muerte”.

“Las autoridades iraníes aparentemente están utilizando las ejecuciones, un castigo inhumano, como una demostración de fuerza contra su propio pueblo, que exige un cambio fundamental —advirtió Tara Sepehri Far, investigadora sénior sobre Irán de HRW—. La comunidad internacional debería condenar inequívocamente esta tendencia aterradora y presionar a los funcionarios iraníes para que detengan estas ejecuciones”.

2) Gaza recoge los pedazos tras la tregua entre Israel y la Yihad Islámica Palestina

Cinco días duró la última ronda de enfrentamientos entre Israel y la Yihad Islámica Palestina hasta el cese al fuego sellado en la noche del sábado 13 de mayo, dejando un total de 35 muertos, 33 en Gaza (15 civiles, siete de ellos niños) y dos en Israel (una mujer israelí de 80 años y un trabajador palestino con permiso de trabajo). Para los gazatíes, cada tregua significa evaluar daños, intentar una reconstrucción y esperar que la siguiente escalada se demore lo máximo posible.

El domingo marcó un regreso a la “normalidad” en el enclave, que vive bajo bloqueo israelí por tierra, mar y aire desde 2007: la mayor parte de comercios, empresas e instituciones oficiales retomaron sus actividades, mientras que Israel rehabilitó el transporte de mercancías y el paso de personas a través de los cruces de Erez y Kerem Shalom, al igual que el área de pesca.

Mientras la mayoría de los 2,5 millones de habitantes de la Franja volvieron a salir tras días de encierro por temor a los bombardeos israelíes, hay 948 personas (integrantes de 177 familias) que se vieron forzadas a desplazarse en estos cinco días, ya sea por daños en sus hogares o motivos de seguridad, según la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA). En total, 51 viviendas fueron destruidas, 49 sufrieron daños severos y otras 891 quedaron con roturas de distintos grados.

“Hace solo unos días, mi familia de 20 miembros vivía aquí con amor y muchas esperanzas”, afirmó a la agencia EFE Intisar al-Masri, una mujer de 65 años que vio reducida a escombros su casa en la ciudad de Beit Lahia.

Al otro lado de la frontera, las comunidades israelíes linderas a Gaza, con daños materiales mucho menores, también retomaron parte de su ritmo habitual, aunque las escuelas permanecieron cerradas un día más y muchos de los miles de residentes evacuados aún deben volver a sus hogares.

3) Inflación, devaluación, austeridad: cada vez más egipcios son pobres

Según cifras del Banco Mundial, un tercio de los 104 millones de egipcios viven bajo la línea de la pobreza y otro tercio corre el riesgo de caer en ella. La crisis económica se ha profundizado en los últimos dos años, tanto por el contexto global (pandemia, guerra en Ucrania, de donde Egipto importaba la mayor parte de sus granos) como por el excesivo gasto público.

Siendo el segundo mayor deudor al Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno de Abdelfatah al-Sisi se comprometió a tomar drásticas medidas de austeridad para seguir recibiendo crédito, entre ellas, adoptar un tipo de cambio flexible, lo que ha provocado un fuerte aumento en los precios, y minimizar la participación estatal en la economía mediante la venta de activos a actores extranjeros.

El último paso en este sentido fue el anuncio este domingo 14 de la venta del 10% de la firma de telecomunicaciones Telecom Egypt. Sin embargo, analistas advierten que la actividad económica sigue fuertemente influenciada por los militares y que el Ejecutivo mantiene un alto gasto en los megaproyectos impulsados por Al-Sisi, como la construcción de una nueva capital administrativa.

Para paliar el impacto en la población, el Gobierno egipcio adoptó acciones como una tarjeta de racionamiento en productos básicos subsidiados. Pero al tener que minimizar las ayudas estatales, esta semana, el Ejecutivo de Al-Sisi anunció un recorte en las raciones de azúcar, arroz y pasta que los más de 64 millones de beneficiarios pueden comprar a precios subsidiados. Además, en junio está prevista una reducción del efectivo otorgado en estas cartillas, que bajará de 300 a 100 libras egipcias.

Si a eso se suma una inflación del 33%, la continua devaluación de la moneda y el impacto de la llegada de refugiados que escapan de la guerra en Sudán, el panorama es desalentador, sobre todo para una clase media cada vez más hundida. Un artículo publicado por ‘The Guardian’ recoge que son cada vez más los profesionales egipcios que necesitan buscar un segundo empleo o recortar el consumo de productos como carne y pollo para llegar a fin de mes.

4) Activistas denuncian “traición” por el regreso de Siria a la Liga Árabe

Aunque la Liga Árabe buscó presentar el regreso de Siria como una forma de encontrar una solución regional a la guerra civil iniciada en 2011, activistas de derechos humanos tildaron de “traición” la readmisión del régimen de Bashar al-Assad, sospechoso de crímenes de guerra y múltiples violaciones de derechos humanos.

En una entrevista con ‘RFI’, Omar Alshogre, refugiado sirio entre Europa y Estados Unidos y miembro de la organización Fuerza de Tareas de Emergencia Siria, expresó “decepción” y un “sentimiento de traición” por la medida de la Liga Árabe. Más allá de señalar que nunca vio a la institución como “un aliado del pueblo sirio”, advirtió que esta envía “un mensaje peligroso” a otros líderes árabes.

En la misma línea se expresó Wafa Ali Mustafa, una periodista siria hoy radicada en Berlín y activista por la liberación de presos, entre ellos su padre, encarcelado hace casi diez años. Para la reportera “es difícil tener fe en que los países árabes responsabilizarán a Assad” y que presionarán por reformas en Siria. “Es una decisión que muestra un total desprecio por los millones de personas que han sufrido bajo el régimen opresivo”, completó, en diálogo con ‘The New Arab’.

Mientras tanto, Assad continúa su normalización internacional a todo vapor. Arabia Saudita anunció que reabrirá su misión diplomática en Damasco casi una década después de cortar lazos con Siria e invitó al mandatario de ese país a asistir a la próxima cumbre de la Liga Árabe el 19 de mayo en Jeddah.

A su vez, durante una reunión en Moscú el miércoles, los jefes de la diplomacia de Turquía y Siria se comprometieron a elaborar una “hoja de ruta” para reencauzar las relaciones entre ambas naciones. Todo una señal del cambio de rumbo de Ankara, que pasó de apoyar a la oposición y los rebeldes sirios en el inicio del conflicto a buscar reconstruir los lazos con Damasco, con el objetivo principal de enviar de regreso a parte de los 3,7 millones de refugiados sirios que están en suelo turco.

5) Ni el acuerdo para proteger civiles ni el diálogo en Jeddah traen calma a Sudán

Aunque el viernes se anunció un acuerdo entre las partes en conflicto en Sudán para garantizar la seguridad de los civiles, los combates no dan tregua. Para avanzar en cómo implementar ese pacto, representantes del Gobierno de Abdelfatah Al-Burhan y de las Fuerzas de Acción Rápida (FAR) reanudaron este domingo 14 las conversaciones en Jeddah, con la mediación de Arabia Saudita.

En este contexto, los ataques aéreos y los enfrentamientos en terreno continuaron, sobre todo en Jartum, Omdurman, Bahri y la inestable región de Darfur, en la víspera de que se cumpla un mes desde que estallaron las hostilidades a escala nacional el 15 de abril pasado. La disputa de poder entre el jefe militar Al-Burhan y el líder paramilitar ‘Hemedti’ ha causado al menos 676 muertos y más de 5.000 heridos, según cifras de Naciones Unidas, además del desplazamiento forzado de 700.000 personas y el exilio a países vecinos de unas 200.000.

El viernes, en uno de los combates en Omdurman, murió la popular cantante Shaden Gardood, víctima del fuego cruzado. Su sobrina confirmó la noticia y, desde entonces, se multiplicaron los mensajes de reconocimiento para la artista, que fue una promotora de la paz y de la cultura de su comunidad, los baggara de Kordofán del Sur.

También se han reportado diversos hechos violentos como el ataque y robo en una iglesia de Omdurman, que dejó cinco heridos; o los intensos enfrentamientos en Geneina, capital de Darfur del Oeste, que han causado la muerte de más de un centenar de personas entre viernes y sábado, incluido el imam de la mezquita local, de acuerdo al reporte de la Asociación de Abogados de Darfur (DBA).

Y la foto de la semana es del Museo de Mosul, que entró en su etapa final de restauración antes de su esperada reapertura en 2026. El famoso centro cerró sus puertas en 2003 tras la invasión estadounidense de Irak y en 2014 fue saqueado por militantes del autodenominado Estado Islámico, que destruyeron estatuas antiguas y tesoros preislámicos. En los planes de recuperación contribuyen el Museo del Louvre, el Instituto Smithsoniano y el World Monuments Fund.

France24