
BUENOS AIRES, 3 de mayo de 2026.- Con el Mundial de Fútbol ya en la cuenta regresiva, la Cámara de Diputados se prepara para una jornada de intensa actividad parlamentaria. Este miércoles, la ley de lobby argentina y el régimen de incentivo para grandes inversiones conocido como Súper RIGI concentrarán la atención de legisladores, funcionarios y empresarios en plenarios simultáneos de comisiones.
Dos debates distintos. Un mismo objetivo político: avanzar en la agenda económica del Gobierno antes de que el Congreso entre en modo mundialista.
La ley de lobby argentina: transparencia para una práctica que siempre existió
A las 14, las comisiones de Asuntos Constitucionales —presidida por Nicolás Mayoraz— y Legislación General —encabezada por Santiago Santurio— se reunirán en trabajo conjunto para debatir el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo. La iniciativa crea un “Régimen de Transparencia y Publicidad de la Gestión de Intereses”: en términos simples, un marco legal para el lobby.
El modelo imita el sistema vigente en Estados Unidos. La norma obliga a empresas e intermediarios que gestionan intereses ante funcionarios o legisladores a inscribirse en un Registro Público de Gestiones. Asimismo, deberán presentar declaraciones juradas sobre sus clientes y los asuntos abordados en cada contacto. Fecha, hora, modalidad y dependencia visitada quedarán registrados.
No obstante, la norma no se limita a regular a los lobistas. También impone obligaciones a los funcionarios públicos del Poder Ejecutivo y del Congreso, quienes deberán dar publicidad a cada audiencia con gestores de intereses.
Las sanciones son contundentes. Los infractores enfrentarán multas desde 500 salarios mínimos hasta la inhabilitación definitiva. En tanto, quien represente clandestinamente intereses extranjeros podrá recibir una pena de prisión de seis meses a tres años.
Bajo esta premisa, el oficialismo no prevé grandes resistencias. Existe un núcleo de coincidencias con los bloques de la oposición dialoguista: todos comparten la idea de que el lobby en Argentina ha operado en la opacidad durante demasiadas décadas.
El Súper RIGI apunta a sectores de frontera tecnológica
A las 15 h llegará el segundo plato. Las comisiones de Presupuesto y Hacienda —conducida por Bertie Benegas Lynch—, Industria —a cargo de José Luis Garrido— y Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva —liderada por Martín Yeza— se reunirán en plenario para debatir el Súper RIGI.
El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, y el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, serán los principales expositores del Ministerio de Economía.
El proyecto apunta a sectores que el RIGI original —incluido en la Ley Bases de 2024— dejó afuera. Por su parte, el nuevo régimen pone el foco en industrias de alto impacto estratégico: litio y uranio, baterías, hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, paneles solares, reactores nucleares pequeños, semiconductores e inteligencia artificial. Todos sectores considerados de frontera tecnológica por el Gobierno.
Para ingresar al esquema, las inversiones mínimas deben superar los 1.000 millones de dólares. A cambio, el Estado ofrece estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años. En lo concreto, el régimen propone reducir el impuesto a las ganancias al 15%, una amortización acelerada del 60% en el primer año y contribuciones patronales con alícuota única del 10%. Los dividendos tributarán al 7%, con una reducción al 3,5% a los cuatro años.
Asimismo, el Súper RIGI elimina derechos de exportación, exime de aranceles de importación y ofrece disponibilidad total de divisas a partir del tercer año de operación.
Un miércoles que anticipa el debate económico del segundo semestre
La sesión de este miércoles no es un trámite. Es, en cierta medida, el puntapié de una agenda parlamentaria que el Gobierno quiere cerrar antes del Mundial. La ley de lobby argentina y el Súper RIGI representan dos apuestas distintas: una de transparencia institucional y otra de atracción de inversiones de largo plazo.
Si ambos proyectos avanzan, el Ejecutivo sumará dos victorias legislativas en sectores donde el consenso, por una vez, parece más cerca que lejos.
Pliegos judiciales Senado: la interna Bullrich-Milei pone en riesgo 73 designaciones
La interna en La Libertad Avanza explotó esta semana con nombre y apellido. La decisión del Gobierno de vetar el pliego de la jueza Verónica Michelli desató una crisis abierta que ahora amenaza la aprobación de los pliegos judiciales en el Senado, previstos para la sesión del jueves.

El detonante fue concreto. La secretaria general Karina Milei impulsó el retiro de la candidatura de Michelli para el Tribunal Federal de La Plata. Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista en el Senado, rechazó públicamente la decisión.
“Hablé con el Presidente y le comuniqué que voy a ejercer mi derecho a la objeción de conciencia respecto del retiro del pliego de la Dra. Michelli a jueza federal”, declaró Bullrich. La frase resonó en todo el arco político.
La renuncia que Milei rechazó y el impacto en la sesión del jueves
Según trascendió, Bullrich habría ofrecido su renuncia a la jefatura del bloque. El presidente Javier Milei la rechazó. Sin embargo, el daño político ya estaba hecho.
La decisión final sobre el temario de la sesión del jueves se tomará en la reunión de Labor Parlamentaria convocada para las 11 de este miércoles. En principio, ya había acuerdo para incluir los proyectos de pago a fondos buitre y sobre propiedad privada, informaron fuentes parlamentarias a la Agencia Noticias Argentinas.
No obstante, la aprobación de los pliegos judiciales en el Senado quedó en zona de incertidumbre. El primer impacto directo de la crisis es que las 73 designaciones podrían postergarse.
Por su parte, la senadora radical Carolina Losada fue categórica: “No encuentro ninguna razón para que no pueda ser jueza y la voy a apoyar.” Losada adelantó además que todo el bloque de la Unión Cívica Radical —diez senadores— votará en la misma dirección, según dijo en declaraciones radiales.
Qué hay detrás: pliegos cuestionados, aliados y tensiones que vienen de antes
Las diferencias entre Milei y Bullrich no son nuevas. Vienen acumulándose desde hace meses y encontraron un punto de quiebre visible cuando Bullrich exigió que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentara su declaración jurada ante las denuncias sobre el crecimiento de su patrimonio.
Asimismo, la disputa por Michelli arrastró tensiones con los bloques dialoguistas que habían avalado su candidatura. La posición de varios de ellos es mantener la designación, lo que complica cualquier intento del Ejecutivo de retirar el pliego sin costo político.
En ese contexto, también elevaron su voz el Colegio Público de la Abogacía de la Ciudad de Buenos Aires y las agrupaciones Integridad Republicana y Será Justicia, que cuestionaron lo que calificaron como una “maniobra del gobierno”.
En lista de espera además se encuentran los pliegos de Juan Galván Greenway y Alejandro Catania —objetados por fallos que favorecieron al presidente de la AFA, Carlos “Chiqui” Tapia— y el de Juan Mejuto, vinculado a la agrupación Justicia Legítima. Todos ellos permanecen fuera del dictamen elevado por la Comisión de Acuerdos.
Bajo esta premisa, el jueves en el Senado promete más tensión que certezas. Los pliegos judiciales en el Senado siguen en stand by, y la interna del oficialismo todavía no encontró su punto de equilibrio.
Con NA
