Agostina Páez regresó a Argentina: “Tenía terror de ir a la cárcel”

Páez regresó a Argentina y sonríe a su llegada al Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires tras su calvario judicial en Brasil.
Agostina Páez al regresar al país (captura de video)

BUENOS AIRES, 1 de abril de 2026.- Páez regresó a Argentina este miércoles después de más de dos meses retenida en Brasil. La abogada santiagueña aterrizó alrededor de las 19:20 en el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, junto a su equipo legal. Así terminó su calvario judicial en Río de Janeiro por una denuncia de injuria racial.

En su primer contacto con la prensa, Agostina se mostró “muy aliviada” y “emocionada”. “No puedo creer estar aquí, soñaba con esto”, afirmó. Sin dudar, también reconoció su arrepentimiento: “Me arrepiento de haber reaccionado mal, a pesar del contexto”.

Páez regresó a Argentina: el terror a la cárcel y la vida en Brasil

La abogada describió los meses que pasó en Río de Janeiro como una experiencia agotadora y angustiante. “Me sentía desamparada, he estado muy triste, han sido meses duros para mí”, expresó con la voz entrecortada. Hasta el último momento no logró estar tranquila.

“Pidieron una condena de 15 años. No solo era el terror de ir a la cárcel, sino también el terror de salir a la calle”, confesó al borde del llanto. En ese sentido, relató que para salir debía camuflarse, hablar portugués y evitar que la reconocieran. “Vivía paranoica”, admitió.

El habeas corpus que le abrió las puertas del regreso

El retorno fue posible tras la decisión de la justicia brasileña de otorgarle un habeas corpus. Para ello, Páez debió abonar una fianza de 20.000 dólares, que se concretó este martes luego de que se aceptara el recurso de su defensa.

Por su parte, su defensora Carla Junqueira celebró el regreso desde el avión con la frase: “Misión de rescate concluida con éxito”. Asimismo, Páez agradeció al vicecónsul argentino en Río de Janeiro, Maximiliano Alaniz Rodríguez, por el apoyo durante todo el proceso judicial.

El proceso judicial y los próximos pasos

El caso comenzó a mediados de enero, cuando fue denunciada por injuria racial en un bar de Ipanema. La figura penal contempla penas de dos a cinco años de prisión. No obstante, en la última audiencia el tribunal unificó los cargos y la acusación pidió la condena mínima: dos años.

La defensa solicitó que pudiera cumplir tareas comunitarias desde Santiago del Estero. Tanto la querella como la fiscalía avalaron el pedido. Ahora la jueza debe decidir si homologa el acuerdo, lo que podría traducirse en trabajos comunitarios, cursos obligatorios o el pago de una multa.

Mientras tanto, Páez cuenta con permiso para permanecer en Argentina a la espera del veredicto, que podría conocerse en un plazo de 15 a 20 días. “No soy discriminadora ni racista, no tuve la intención de ofender. He reaccionado mal a unos gestos obscenos. Pedí perdón y lo haría un millón de veces más”, cerró la abogada. Así, Páez regresó a Argentina con la expectativa de cerrar este doloroso capítulo de su vida.

Con Infobae