
BUENOS AIRES, 31 de marzo de 2026.- El desabastecimiento dejó de ser una advertencia lejana. La crisis del gasoil golpea al sector del transporte de cargas con aumentos de entre 20% y 25% solo en marzo, llevando el precio del gasoil grado 2 a más de $2.100 por litro. La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), que agrupa a 42 cámaras y representa a más de 6.500 pymes, advirtió que la situación amenaza con interrumpir la cadena de suministro nacional.
El gasoil grado 2, el más utilizado por los camiones, registra el mayor salto en al menos dos años.
La crisis del gasoil subió más en 20 días que en todo 2025
La velocidad de los aumentos es lo que más preocupa al sector. En todo 2025, el gasoil acumuló una suba del 45%, frente a un IPC del 31,5%. Sin embargo, en apenas 20 días de marzo, los precios ya treparon entre un 20% y un 25%, superando en un tercio esa cifra anual. En algunos casos, los incrementos se repitieron entre tres y cinco veces en pocas semanas.
El combustible representa cerca de un tercio de los costos operativos de las empresas de transporte. Muchas de ellas son pequeñas y medianas, con márgenes reducidos y escasa capacidad de absorber shocks de esta magnitud.
Cristian Sanz, presidente de FADEEAC, fue contundente: “La desproporcionada escalada del precio del gasoil es hoy la principal preocupación entre las más de 6.500 pymes que representamos. A los márgenes reducidos y la baja actividad en muchos rubros, se suma un impacto crítico: el combustible representa un tercio de nuestra estructura de costos”.
En este sentido, Sanz remarcó que la actualización tarifaria no puede esperar: “La actualización de las tarifas debe ser inmediata, de lo contrario, muchas empresas se verán obligadas a dejar de operar, con el consiguiente impacto económico y social”.
Uno de los gasoiles más caros de la región
El problema no es solo de magnitud, sino también de contexto regional. Medido en dólares, el litro de gasoil en Argentina ronda los US$ 1,50, uno de los valores más altos de la última década y de los más elevados de toda América Latina.
Los especialistas del Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC precisaron que cada aumento del 10% en el gasoil impacta directamente en al menos un 3,5% en los costos operativos de las empresas de media y larga distancia. No obstante, el factor internacional agrava el cuadro local.
El barril de petróleo Brent saltó de US$ 65 a más de US$ 100 en apenas tres semanas, impulsado por el conflicto en Medio Oriente. Bajo esta premisa, FADEEAC advierte que la situación local es especialmente vulnerable por el debilitamiento de los mecanismos que permitan desacoplar los precios internos de los internacionales, en un marco paradójico: la producción local de petróleo crece con fuerza desde Vaca Muerta.
El desabastecimiento, un riesgo concreto
Las consecuencias de una eventual paralización serían de alcance nacional. Los camiones mueven más del 90% de los bienes de consumo del país. Asimismo, el sector de transporte y logística genera el 4% del empleo nacional, con un peso directo en miles de familias.
Sanz fue tajante: “Si las tarifas no se adecuan, el sector no podrá seguir operando. No es una amenaza, es una imposibilidad fáctica. El desabastecimiento es el riesgo final si no se toman medidas urgentes”.
Por su parte, la federación apeló a “la madurez y responsabilidad de todas las partes” para encontrar una salida que evite el colapso logístico. La crisis del gasoil, sin mecanismos de amortiguación, sigue siendo hoy la principal amenaza para la estabilidad del sistema de abastecimiento argentino.
