
LOS ÁNGELES, 29 de marzo de 2026.- Las protestas No a los reyes congregaron este fin de semana a millones de personas en EE. UU. y Europa contra las políticas del presidente Donald Trump y la guerra en Irán. En Los Ángeles, la jornada terminó con gas lacrimógeno, piedras y 74 arrestados frente a un complejo federal.
La policía de Los Ángeles confirmó el domingo que las detenciones se produjeron por desobedecer la orden de dispersión emitida al finalizar la manifestación del sábado. Una persona adicional fue detenida bajo sospecha de portar una daga.
No obstante, los incidentes fueron la excepción. Los organizadores destacaron que las más de 3.100 concentraciones registradas en los 50 estados transcurrieron de manera mayoritariamente pacífica.
Protestas “No a los Reyes” EEUU: violencia puntual en Los Ángeles y Denver
Mientras cientos de manifestantes rodeaban el complejo federal en el centro de Los Ángeles, un grupo arrojó piedras, botellas y bloques de hormigón contra los agentes. Dos policías resultaron heridos de gravedad indeterminada y recibieron atención médica, según informó el Departamento de Seguridad Nacional.
Andre Andrews Jr., veterano de la Marina y periodista independiente, presenció y grabó toda la jornada. Según relató, tras la orden de dispersión, algunos manifestantes recogieron los botes de gas lacrimógeno y se los devolvieron a la policía. Otros rompieron barreras de hormigón y las arrojaron contra las autoridades.
“La protesta pacífica fue buena para la causa. Tienen derecho a hacerlo. Pero las otras personas, sin duda, estaban causando problemas”, señaló Andrews.
Entre los arrestados en Los Ángeles había ocho menores de edad. Asimismo, fue detenida una mujer disfrazada de la Estatua de la Libertad, quien sonreía mientras un agente la escoltaba fuera del lugar.
En Denver, la situación también escaló. La policía declaró una reunión ilegal y lanzó botes de humo tras un bloqueo de calle. Al menos nueve personas fueron detenidas.
Una jornada histórica en todo el país
La magnitud de las protestas No Kings sorprendió incluso a sus organizadores. La movilización abarcó desde Nueva York hasta Driggs, un pueblo de menos de 2.000 habitantes en Idaho, estado que Trump ganó con el 66% de los votos en 2024.
En Minnesota, el evento central en el Capitolio de St. Paul tuvo a Bruce Springsteen como figura principal, en apoyo a la resistencia contra la política migratoria de la administración Trump.
Por su parte, Ezra Levin, codirector ejecutivo de Indivisible, organización que coordinó los eventos, confirmó que también se realizaron manifestaciones en más de una docena de países.
Los organizadores calcularon que las dos primeras ediciones de No Kings convocaron a más de 5 millones en junio y 7 millones en octubre. En esta tercera jornada, Levin estimó al menos 8 millones de participantes.
“Fue impactante. Fue histórico. Fue alegre. Fue bullicioso”, resumió Levin el domingo. “Diría que salió bastante bien.”
Bajo esta premisa, las protestas No Kings en EEUU consolidan su lugar como el movimiento de oposición más masivo contra la administración Trump desde el inicio de su segundo mandato.
