
28 DE MARZO DE 2026.- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves el aplazamiento de la fecha límite para que Teherán garantice el tránsito seguro de navíos por el estrecho de Ormuz. Bajo esta premisa, la fecha inicialmente prevista para este 28 de marzo se extendió hasta el próximo lunes 6 de abril a las 20:00 horas (ET). En este sentido, el mandatario advirtió que procederá con la destrucción de infraestructuras energéticas en el marco de la guerra con Irán 2026.
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que las negociaciones “están yendo muy bien”, a pesar de que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha negado sistemáticamente la existencia de diálogos directos. No obstante, el objetivo de la Casa Blanca es reducir la presión sobre el comercio mundial y frenar la escalada de los precios del combustible. Por su parte, el barril de petróleo Brent ya superó la barrera de los 110 dólares a mediados de marzo, manteniendo una volatilidad que alarma a los mercados internacionales.
El control de Ormuz y el nuevo “peaje” en la guerra con Irán 2026
Irán parece determinado a imponer sus propias condiciones de soberanía sobre el estrecho de Ormuz, permitiendo el paso únicamente a buques de países considerados “no hostiles”, como sería el caso de España. Según la embajada iraní en Madrid, el país ibérico podría recibir autorización por su compromiso con el derecho internacional. Sin embargo, el tránsito actual se realiza bajo una estricta coordinación con la Guardia Revolucionaria, que exige listas de tripulación, carga y destinos antes de brindar escolta.
En este sentido, la empresa ‘Lloyd’s List Intelligence’ denunció que la Guardia Revolucionaria ha impuesto un régimen de peaje de facto en el estrecho. Bajo esta premisa, se reportó que al menos un buque realizó un pago de 2 millones de dólares utilizando yuanes como divisa para eludir sanciones internacionales. Asimismo, el Parlamento iraní, a través del diputado Mohammadreza Rezaei Kouchi, trabaja en un plan para codificar formalmente el cobro de impuestos por el paso marítimo, transformando el estrecho en un sistema similar a los canales de Suez o Panamá.

La amenaza de los hutíes y el impacto financiero global
La situación estratégica podría enfrentar una fase de “huracán financiero” si las tensiones se trasladan al estrecho de Bab el-Mandab, que conecta el golfo de Adén con el mar Rojo. Este paso, de 70 kilómetros de largo, es vital para el 10% del petróleo mundial y el 30% del tráfico de contenedores hacia Europa y Asia. Según la agencia ‘Tasnim’, fuentes militares iraníes sugirieron que podrían desestabilizar esta ruta en caso de que Estados Unidos decida escalar el conflicto terrestre.
Por otro lado, los líderes hutíes de Yemen declararon estar en “alerta cero” y totalmente preparados militarmente para actuar cuando sus líderes lo determinen. En este sentido, el analista Raffaele Mauriello advirtió que el cierre simultáneo de Ormuz y Bab el-Mandab generaría una crisis sin precedentes, dado que el tráfico en el Golfo ya cayó un 90% desde el inicio de las hostilidades. Desde el 1 de marzo, solo 150 buques han logrado transitar por la zona, una cifra ínfima comparada con el flujo histórico de la región.
Finalmente, mientras medios como ‘Axios’ informan que Washington prepara una posible operación terrestre, Irán se mantiene escéptico ante el plan de 15 puntos entregado por Trump. Bajo esta premisa, la comunidad internacional observa con cautela el plazo del 6 de abril, fecha en la que caduca la tregua temporal para las centrales energéticas en esta guerra con Irán 2026. La seguridad global depende hoy de una negociación invisible que, hasta el momento, no ha logrado estabilizar el precio de la energía ni garantizar la libre navegación.
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