Canal de Panamá: barcos retenidos y furia de China contra Panamá

Buques en puerto tras las represalias de China contra Panamá en el comercio marítimo.
La Comisión Federal Marítima estadounidense considera que la postura de China podría acarrear importantes consecuencias comerciales y estratégicas para el transporte marítimo de Estados Unidos. (magen de archivo 25.11.2025)

27 de marzo de 2026.- La ofensiva de China contra Panamá sumó este jueves un capítulo de alta tensión geopolítica tras la denuncia formal de los Estados Unidos. El gobierno norteamericano acusó a Pekín de retener barcos de bandera panameña en sus puertos, como respuesta directa a la anulación de concesiones portuarias. En este sentido, la Comisión Federal Marítima estadounidense explicó que se detectó un incremento drástico en las detenciones de buques bajo el pretexto de controles estatales que superan ampliamente los niveles históricos.

Bajo esta premisa, las autoridades de Washington consideran que estas inspecciones intensas tienen como único objetivo castigar al país centroamericano por la transferencia de activos. No obstante, el conflicto escaló luego de que la justicia panameña declarara inconstitucional el contrato de Panama Ports Company, filial de la gigante china Hutchison. Por su parte, la sentencia judicial ocurrió en un marco de fuertes presiones del presidente Donald Trump para evitar que infraestructuras clave queden bajo la órbita del gigante asiático.

El impacto estratégico de China contra Panamá en el comercio

La disputa de China contra Panamá podría acarrear consecuencias comerciales y estratégicas de gran magnitud para el transporte marítimo de los Estados Unidos. Asimismo, los buques con bandera panameña transportan una parte significativa de la carga en contenedores que ingresa al mercado norteamericano. Bajo este escenario, el organismo estadounidense aseguró que tiene facultades para investigar si las prácticas de gobiernos extranjeros generan condiciones desfavorables que afecten el libre comercio y la logística internacional en la región.

En este contexto, la sentencia que anuló la gestión china en los puertos de Balboa y Cristóbal desde 1997 marcó un punto de quiebre en las relaciones bilaterales. Asimismo, la empresa Hutchison presentó una demanda internacional ante la Cámara de Comercio de París reclamando al menos 2.000 millones de dólares por daños. Por otro lado, la administración de Donald Trump se mantiene firme en su postura de no permitir que activos estratégicos del Canal queden en manos de empresas vinculadas directamente con Pekín.

La situación genera una atmósfera espesa de cara a la cumbre que los presidentes Donald Trump y Xi Jinping mantendrán en mayo. En este sentido, el encuentro en Pekín estará centrado casi exclusivamente en la guerra comercial y el intercambio de aranceles. Bajo esta premisa, la reciente embestida de China contra Panamá será uno de los temas ineludibles en la mesa de negociación entre ambas potencias. Finalmente, la Comisión Federal Marítima continuará monitoreando el flujo de los buques para garantizar que el transporte de carga no sufra mayores bloqueos en aguas asiáticas.

ct/DW