
TEHERÁN, 25 de marzo de 2026.- La tensión en Irán alcanzó un nuevo punto crítico tras las declaraciones de Khatam al-Anbia. El portavoz de la sede central criticó los intentos de Washington de presentar la derrota militar de Estados Unidos contra Irán como un acuerdo. En este sentido, hizo hincapié en que la República Islámica nunca llegará a un acuerdo con un agresor.
En su última declaración dirigida a Estados Unidos, el portavoz del Cuartel General Central de Khatam al-Anbia afirmó: «El poder estratégico del que tanto alardeaban se ha convertido en una derrota estratégica. Una autoproclamada superpotencia, si hubiera podido escapar de esta situación, ya lo habría hecho». Asimismo, aconsejó al presidente estadounidense que no calificara la derrota de su país como un acuerdo. Le dijo: «Su era de promesas ha llegado a su fin. Hoy existen dos frentes: la verdad y la falsedad. Ningún individuo que busque la libertad se dejará influenciar por la propaganda mediática».
Impacto de la tensión en Irán en la estabilidad regional
El portavoz se dirigió a Estados Unidos: “¿Acaso sus conflictos internos han llegado al punto de que negocian entre ustedes? No habrá noticias sobre sus inversiones en la región ni verán los precios anteriores de la energía y el petróleo hasta que comprendan que la estabilidad en la región está garantizada por la mano poderosa de nuestras Fuerzas Armadas. La estabilidad se logra mediante la fuerza”.
Bajo esta premisa, afirmó que Irán declara claramente que mientras no haya voluntad propia, ninguna situación volverá a ser como antes. Esto ocurrirá cuando la idea de tomar medidas contra la nación iraní sea completamente borrada de sus mentes sucias. Dirigiéndose a los agresores estadounidenses, añadió: «Nuestra primera y última palabra ha sido, es y siempre será: alguien como nosotros no llegará a un acuerdo con alguien como ustedes. Ni ahora ni nunca».
Ofensiva militar y represalias en territorio ocupado
Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron una campaña militar a gran escala y sin provocación alguna contra Irán. Esto ocurrió tras el asesinato del líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Khamenei, junto con varios altos mandos militares y civiles el 28 de febrero. Los ataques consistieron en extensos bombardeos aéreos contra objetivos militares y civiles en todo Irán. Estas acciones causaron numerosas bajas y daños generalizados a la infraestructura, profundizando la tensión en Irán a nivel global.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes han llevado a cabo operaciones de represalia. Atacaron posiciones estadounidenses e israelíes en los territorios ocupados y en bases regionales con oleadas de misiles y drones. Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní anunció este miércoles el inicio de una nueva oleada de ataques contra Israel. El cuerpo militar dijo que ya ha atacado puntos estratégicos e instalaciones militares del norte del país hebreo en apoyo a Hizbulá.
Consecuencias de la ofensiva en el Golfo Pérsico
El comunicado apunta a que las instalaciones fueron «destruidas bajo un intenso y continuo bombardeo», según recogió la agencia Tasnim. Irán lanzó estos ataques contra el norte de Israel en apoyo a la Resistencia Islámica de Hizbulá y del pueblo oprimido del sur del Líbano. Teherán afirmó que esta operación marca el inicio de una serie de acciones contra Israel. Advirtió que las posiciones de las tropas hebreas en Palestina y ciudades como Tel Aviv o Kiryat Shmona serán objeto de intensos ataques.
A lo largo de la noche, las FDI identificaron al menos tres andanadas de misiles lanzados desde Irán sin que se registraran víctimas. También países del golfo como Baréin o Arabia Saudí anunciaron haber interceptado drones. En Kuwait, los impactos provocaron un incendio en el aeropuerto internacional tras chocar contra un depósito de combustible. El presidente Donald Trump anunció que aplazará ataques contra centrales eléctricas, condicionando la medida a que Irán desbloquee el estrecho de Ormuz. Sin embargo, representantes de la República Islámica niegan contactos directos con Washington. La tensión en Irán sigue en su punto más crítico.
