
BUENOS AIRES, 23 de marzo de 2026.- La compra de helicópteros Black Hawk es el eje central de la nueva etapa en la alianza estratégica entre Javier Milei y Donald Trump. Más allá del apoyo de la Secretaría del Tesoro, la Casa Blanca considera que Argentina puede funcionar como un “stopper” clave para los planes regionales de China. Asimismo, busca frenar posibles maniobras de narcoterrorismo ejecutadas por Irán en el continente.
Bajo esta premisa, el ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti, inició una agenda crítica en Washington. El funcionario se reunirá hoy en el Pentágono con Joseph Humire, subsecretario de Guerra de Estados Unidos. El eje central del encuentro es la compra de helicópteros Black Hawk destinados a fortalecer la seguridad nacional. No obstante, la agenda incluye también la adquisición de tecnología para ciberdefensa.
La cartera de Defensa ya tiene asignados 10 millones de dólares en el presupuesto 2025 para esta operación. Por su parte, la intención del teniente general Presti es ambiciosa. El objetivo es que las primeras cuatro unidades aterricen en suelo argentino antes de que concluya el presente año. Se trata de un movimiento táctico para modernizar la flota aérea nacional con estándares de la OTAN.
Compra de helicópteros Black Hawk y defensa de recursos estratégicos
El ministro de Defensa considera que es urgente preservar las denominadas infraestructuras críticas del país. Esto incluye el litio, las tierras raras, las reservas de gas y, fundamentalmente, Vaca Muerta. Bajo esta premisa, Estados Unidos aparece como el socio ideal para la hoja de ruta trazada por la gestión de Milei. La compra de helicópteros Black Hawk es la pieza que falta para garantizar una respuesta rápida ante emergencias.
En este contexto, las plantas de gas y los gasoductos se transformaron recientemente en blancos bélicos internacionales. Por ejemplo, el ataque de Israel a una planta en Irán y la réplica hacia Qatar encendieron las alarmas. Por consiguiente, el Gobierno nacional busca mejorar los sistemas de protección para el futuro gasoducto de 500 kilómetros. Presti ya coordinó estas hipótesis de conflicto con Horacio Marín, presidente de YPF.
Asimismo, la reunión con Humire servirá para plantear la disposición de Argentina a adquirir insumos tecnológicos avanzados. Estos equipos permitirían mejorar la capacidad de defensa frente a posibles ataques cibernéticos a gran escala. La intención oficial es fortalecer la resiliencia nacional y desplegar un sistema de disuasión efectivo. En este sentido, el equipamiento estadounidense se vuelve una prioridad absoluta para el staff militar argentino.
El rol de Argentina en la crisis de Haití y la OEA
Además de la visita al Pentágono, Presti mantendrá reuniones clave con el embajador argentino en la OEA, Carlos Cherniak. También se encontrará con Alberto Fohrig, enlace para Haití de la secretaría general de ese foro regional. Por su parte, los tres funcionarios abordarán la profunda crisis institucional que atraviesa la nación caribeña. Este asunto es considerado clave para la seguridad regional por las administraciones de Biden y Trump.
Haití se encuentra actualmente controlada por carteles de la droga y bandas armadas. Bajo esta premisa, Argentina podría aportar un contingente militar o de fuerzas de seguridad para la transición democrática. Esta medida ya cuenta con el aval de la ONU y posiciona a nuestro país como un actor relevante en misiones de paz. No obstante, el Gobierno aclara que esto no implica un desplazamiento de tropas a zonas de conflicto bélico directo en Oriente Medio.
Finalmente, la delegación argentina regresará a Buenos Aires el próximo 24 de marzo tras concluir estas gestiones de alto nivel. La compra de helicópteros Black Hawk marcará un precedente en la relación bilateral en materia de equipamiento. El ministro Presti busca cerrar acuerdos que aseguren la soberanía sobre los recursos naturales y la estabilidad institucional.
ct/infobae/Noticias Argentinas
