
del Parlamento libanés, Nabih Berri, en Beirut, Líbano, el 15 de noviembre de 2024.
REUTERS/Thaier Al-Sudani/Foto de archivo.
DUBAI/JERUSALÉN, 17 de marzo de 2026.- En medio de una creciente tensión regional, la muerte del jefe iraní marca un nuevo punto crítico, tras una serie de bombardeos nocturnos que profundizan el conflicto en Oriente Medio. Según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, las fuerzas armadas eliminaron al responsable de seguridad de Irán, en una operación que también habría alcanzado a otros altos mandos.
En este sentido, Katz aseguró que el ejército le confirmó la muerte de Ali Larijani, una figura clave dentro del aparato de seguridad iraní. Sin embargo, desde Teherán no hubo una respuesta oficial inmediata. Por su parte, los medios estatales difundieron una nota manuscrita atribuida a Larijani, lo que generó dudas sobre la veracidad del anuncio israelí.
Israel afirma muerte de jefe iraní y apunta contra la cúpula del régimen
Bajo esta premisa, el funcionario israelí también sostuvo que Gholamreza Soleimani, líder de la milicia Basij, murió durante los ataques. Este grupo paramilitar, dependiente de la Guardia Revolucionaria, suele intervenir para controlar protestas internas, lo que le otorga un rol clave en el sostenimiento del régimen.
Asimismo, la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó que existe una orden directa para avanzar contra altos funcionarios iraníes. La estrategia busca debilitar la estructura de poder de Teherán en medio de una guerra que ya lleva varias semanas sin señales de desescalada.
No obstante, la falta de confirmación oficial por parte de Irán mantiene la incertidumbre. Analistas internacionales advierten que este tipo de anuncios puede formar parte de una guerra informativa paralela, en la que cada parte intenta imponer su narrativa.
Impacto regional y crisis energética
Por otro lado, el conflicto ya tiene consecuencias más allá del plano militar. Los ataques cruzados entre Irán, Israel y Estados Unidos afectaron seriamente la estabilidad del Golfo Pérsico, una zona clave para el suministro energético global.
En consecuencia, el estrecho de Ormuz —por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial— permanece prácticamente bloqueado. Esta situación provocó un fuerte aumento en los precios internacionales de la energía, lo que impacta directamente en economías como la argentina.
Además, varios aliados de Estados Unidos rechazaron colaborar con la reapertura de esta vía marítima. Esta postura refleja el temor a una escalada mayor que pueda arrastrar a más países al conflicto.
Ataques continuos y sin horizonte de paz
Mientras tanto, los enfrentamientos continúan sin tregua. Durante la madrugada del martes, Irán lanzó nuevos misiles contra territorio israelí, demostrando que mantiene su capacidad ofensiva pese a los intensos bombardeos.
En paralelo, el ejército israelí confirmó que ejecutó otra ola de ataques sobre infraestructura en Teherán. También reportó operaciones contra posiciones de Hezbolá en Beirut, ampliando así el radio del conflicto.
Finalmente, el escenario actual sugiere una guerra prolongada. Las fuerzas israelíes ya planificaron al menos tres semanas adicionales de ofensivas, lo que anticipa un panorama incierto. En este contexto, Israel afirma muerte de jefe iraní como parte de una estrategia más amplia para debilitar a su adversario, mientras el mundo observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos.
Con Reuters
