Reabrir el estrecho de Ormuz: debate en la UE

Kaja Kallas llega al Consejo de Asuntos Exteriores de la UE en Bruselas mientras el bloque debate reabrir el estrecho de Ormuz.
La Alta Representante de la UE y Vicepresidenta de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, habla con la prensa a su llegada al Consejo de Asuntos Exteriores de la UE en Bruselas el 23 de febrero de 2026. John Thys/Getty Images

BRUSELAS, 16 de marzo de 2026.- La Unión Europea analiza el impacto global del conflicto con Irán y estudia opciones para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial. El tema dominó la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del bloque celebrada este lunes en Bruselas, en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente.

En este sentido, según una nota publicada este lunes por el medio estadounidense The Epoch Times y firmada por la periodista Evgenia Filimianova, el cierre efectivo de esta vía marítima se convirtió en uno de los principales temas de debate entre los cancilleres europeos.

En este sentido, el paso marítimo es considerado estratégico para la economía global. Aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo transita por esa vía que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico. Por ese motivo, cualquier interrupción prolongada genera preocupación en los mercados energéticos y entre los principales países importadores.

La discusión europea también se produce mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incrementa la presión sobre sus aliados para garantizar la seguridad del corredor marítimo. Según trascendió, Washington solicitó a varios países que contribuyan con recursos navales para proteger la navegación en la zona.

UE debate cómo reabrir el estrecho de Ormuz

Antes del encuentro diplomático, la jefa de la política exterior del bloque, Kaja Kallas, explicó que la Unión Europea analiza diferentes mecanismos para restablecer el tránsito marítimo y reducir el impacto económico del bloqueo.

Asimismo, la funcionaria confirmó que mantuvo conversaciones con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, con el objetivo de evaluar alternativas diplomáticas. Entre las opciones aparece la posibilidad de impulsar un acuerdo internacional que permita reactivar los envíos de petróleo y gas.

Bajo esta premisa, Kallas mencionó como referencia el acuerdo alcanzado durante la guerra en Ucrania para garantizar exportaciones de alimentos desde el Mar Negro. Ese pacto, negociado en 2022, creó un corredor marítimo protegido para permitir el transporte de granos a pesar del bloqueo naval ruso.

No obstante, la diplomática advirtió que el impacto del cierre del paso en el Golfo podría ir más allá del mercado energético. Según explicó, el comercio internacional de fertilizantes también depende de esa ruta, lo que podría afectar la producción agrícola en distintos países.

“Si este año hay escasez de fertilizantes, el año próximo también habrá escasez de alimentos”, alertó Kallas al referirse a las posibles consecuencias económicas de la crisis.

Presión internacional y coordinación entre aliados

Mientras tanto, el primer ministro británico, Keir Starmer, mantuvo conversaciones con Trump y con el primer ministro canadiense, Mark Carney, para evaluar la situación del transporte marítimo internacional.

De acuerdo con información difundida por Downing Street, el diálogo se centró en la necesidad de restablecer la libertad de navegación en la región. El gobierno británico sostiene que el cierre del paso representa una amenaza para la estabilidad de los mercados energéticos.

En declaraciones a la prensa, Starmer afirmó que Londres trabaja junto con varios países europeos para desarrollar un plan coordinado que permita recuperar el tránsito marítimo en el Golfo.

“Debemos reabrir el estrecho de Ormuz para garantizar la estabilidad del mercado. No es una tarea sencilla”, sostuvo el mandatario británico al explicar que las conversaciones entre aliados todavía se encuentran en una etapa inicial.

El papel de la OTAN y las dudas entre aliados

En paralelo, el debate internacional también alcanzó a la OTAN, aunque funcionarios europeos consideran poco probable que la alianza militar asuma un papel directo en la seguridad de la ruta marítima.

El motivo principal es que el estrecho de Ormuz se encuentra fuera del área formal de responsabilidad de la organización. Por esa razón, cualquier operación internacional requeriría acuerdos políticos independientes entre los países participantes.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, señaló que aún no existen indicios de una decisión concreta por parte de la alianza.

El funcionario también advirtió que una interrupción prolongada del transporte marítimo en el Golfo podría tener consecuencias económicas globales. Entre ellas mencionó un posible aumento en los precios de alimentos, debido al impacto que tendría el bloqueo sobre el comercio de fertilizantes.

En este contexto, el debate sobre reabrir el estrecho de Ormuz se convirtió en una prioridad para varias potencias internacionales, que buscan evitar una crisis energética y comercial a gran escala.