Crisis en el Golfo Pérsico: Trump critica a aliados

Crisis en el Golfo Pérsico con buques petroleros cerca del estrecho de Ormuz en medio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El presidente Donald Trump acusó a algunos socios occidentales de mostrar “poco entusiasmo” pese a décadas de cooperación militar.

WASHINGTON/TEL AVIV/DUBAI, 16 de marzo de 2026.- La crisis en el golfo Pérsico sumó tensión diplomática este lunes, luego de que varios aliados de Estados Unidos rechazaran enviar buques de guerra para escoltar barcos en la zona. La propuesta había sido impulsada por el presidente Donald Trump, quien acusó a algunos socios occidentales de mostrar “poco entusiasmo” pese a décadas de cooperación militar.

El conflicto en Medio Oriente ya transita su tercera semana. En ese contexto, la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán mantiene bloqueada de facto una de las rutas marítimas más importantes del planeta.

Por allí circula cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado mundial, por lo que cualquier interrupción genera impacto inmediato en los mercados energéticos.

No obstante, varios gobiernos europeos se distanciaron de la propuesta estadounidense. Alemania, España e Italia señalaron que no planean enviar buques militares para participar de una eventual operación de escolta.

El canciller alemán Friedrich Merz explicó que Berlín no cuenta con un mandato internacional para intervenir. Según dijo, tampoco hubo consultas previas antes del inicio de las operaciones militares contra Irán.

Crisis en el Golfo Pérsico y tensión militar en la región

La escalada militar mantiene al estrecho de Ormuz en el centro de la preocupación global. Irán ha desplegado drones y minas navales en la región, lo que complica seriamente el tránsito marítimo.

Mientras tanto, Israel anunció que tiene planes operativos para al menos tres semanas más de ofensiva militar. Según el portavoz del ejército israelí, Nadav Shoshani, el país todavía cuenta con “miles de objetivos” dentro del territorio iraní.

El gobierno israelí sostiene que busca debilitar la capacidad militar de Irán. En particular, apunta contra infraestructura de misiles balísticos, instalaciones nucleares y estructuras del aparato de seguridad.

Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní respondió con ataques de drones y misiles. Algunos de esos ataques afectaron instalaciones petroleras y bases militares estadounidenses en la región del Golfo.

En paralelo, el Aeropuerto Internacional de Dubái suspendió temporalmente sus operaciones tras un ataque con drones cerca de un depósito de combustible.

Asimismo, el puerto petrolero de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, detuvo momentáneamente las operaciones de carga de crudo. Ese puerto representa cerca del 1% de la demanda mundial de petróleo.

Impacto energético y presión internacional

El conflicto genera preocupación en los mercados internacionales. Durante los primeros días de la crisis, el precio del petróleo superó los 100 dólares por barril.

Sin embargo, los valores retrocedieron ligeramente después de declaraciones del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien señaló que algunos buques aún logran atravesar la zona.

Según explicó, petroleros de India y China habrían transitado el estrecho de Ormuz pese a la tensión militar.

Mientras tanto, Irán advirtió que podría ampliar los ataques contra instalaciones industriales vinculadas a Estados Unidos en Medio Oriente. También pidió a la población alejarse de plantas vinculadas a empresas estadounidenses.

En este contexto, la incertidumbre continúa. La guerra no muestra señales claras de desescalada y el tránsito marítimo sigue siendo uno de los factores más sensibles para la economía mundial.