
LA PAZ, BOLIVIA, 15 de marzo de 2026.- La Embajada de Estados Unidos en Bolivia tomó una decisión drástica tras los recientes operativos policiales en el este del país. En este sentido, la delegación diplomática anunció el cierre provisional de su única agencia consular en la región de Santa Cruz. Esta medida preventiva responde directamente a la tensión generada por la captura de Sebastián Marset ocurrida el pasado viernes. La detención del presunto narcotraficante uruguayo incluyó además el arresto de ocho personas vinculadas a su organización criminal.
Ante este escenario, la delegación estadounidense emitió una alerta de seguridad dirigida a sus ciudadanos. Se recomienda ejercer una mayor precaución mientras la oficina permanezca cerrada hasta el próximo viernes 20 de marzo. Por su parte, las autoridades instaron a los residentes norteamericanos a monitorear los medios locales de comunicación. Bajo esta premisa, es fundamental mantener un perfil bajo y prestar especial atención al entorno circundante en las zonas de conflicto.
Impacto regional tras la captura de Sebastián Marset
La Policía boliviana logró interceptar a Marset durante la madrugada mediante un despliegue táctico en un barrio cruceño. Inicialmente, los efectivos intervinieron una vivienda donde se resguardaba su grupo de seguridad personal. Este equipo estaba conformado por cuatro individuos armados, entre los cuales se encontraba una mujer identificada como familiar del prófugo. Posteriormente, las fuerzas de seguridad actuaron en una segunda propiedad ubicada a pocos minutos de la primera intervención.
No se registraron bajas civiles ni policiales durante el operativo de alto impacto. No obstante, el Gobierno de Bolivia inició rápidamente las gestiones necesarias para concretar la expulsión del detenido hacia Estados Unidos. Las investigaciones oficiales determinaron que el sujeto había instalado su base logística de operaciones en Santa Cruz. Asimismo, los allanamientos posteriores permitieron confiscar inmuebles, avionetas y drogas con un valor estimado de 15 millones de dólares.
El éxito de la operación se atribuye a los lineamientos del programa “Escudo de las Américas”. Este bloque de cooperación internacional fue impulsado recientemente por mandatarios latinoamericanos para combatir el crimen organizado transnacional. En este sentido, la cooperación entre agencias de inteligencia permitió rastrear el lujoso estilo de vida que Marset mantenía en Bolivia. El sospechoso incluso llegó a fundar un equipo de fútbol profesional para camuflar sus actividades ilícitas en la región.
Actualmente, el detenido enfrenta cargos por liderar una red criminal de tráfico de estupefacientes a gran escala. Su perfil delictivo es seguido de cerca por la justicia de Uruguay, Brasil y la agencia antidrogas estadounidense. De hecho, la DEA lo incluyó recientemente en su lista de los fugitivos más buscados a nivel global. Sin dudas, la exitosa captura de Sebastián Marset representa uno de los golpes más duros contra el narcotráfico regional en los últimos años.
