
BUENOS AIRES, 2 de marzo de 2026.- Axel Kicillof abrió el 154.° período de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense y alertó que la política económica nacional genera un cierre de empresas que afecta directamente a pymes, trabajadores y producción provincial, mientras se intensifica la tensión política. Caminó las últimas cuadras junto a su esposa, entre abrazos y fotos con simpatizantes, antes de ser formalmente recibido por la vicegobernadora Verónica Magario.
En su discurso inicial, Kicillof vinculó la coyuntura actual con la memoria del golpe de Estado de 1976, describiéndolo como un proyecto económico que buscaba desarmar la capacidad industrial. “Recordar no busca quedarse en el pasado, sino evitar que se naturalice la violencia contra la Constitución y la dignidad del pueblo”, sostuvo. Destacó que, aunque hoy no hay dictadura, el país enfrenta el avance de extremas derechas que afectan la convivencia democrática.
Impacto económico y cierre de empresas
El gobernador subrayó que la Argentina no atraviesa un buen momento y denunció que desde que asumió Milei se cierran 30 empresas por día, un fenómeno que compromete a pymes, empleo y producción local. Criticó la teoría de la mano invisible del mercado, asegurando que “no existe” y que no protege la industria ni garantiza infraestructura. En paralelo, comparó con potencias que protegen sus cadenas de valor y remarcó que la soberanía requiere defender la industria nacional.
Salud pública y políticas sociales
Kicillof defendió la salud pública como un derecho y no como mercancía. Recordó que recibió un sistema “devastado” en 2019, que su gestión revirtió con 202 centros de salud y la digitalización de historias clínicas. Criticó la ideología libertaria del Gobierno nacional, que aumentó la mortalidad infantil y el resurgimiento de enfermedades. Anunció un proyecto de ley para la producción pública de medicamentos: “La salud no puede depender exclusivamente del mercado; depende de la decisión política de cuidar de nuestro pueblo”.
Provincia como escudo y mensaje a ciudadanos
El gobernador definió a Buenos Aires como un “escudo y red” ante el abandono del Estado nacional y denunció la asfixia financiera por la quita de un tercio del presupuesto en seguridad, educación y obras públicas. A pesar de eso, reivindicó la gestión provincial y llamó a la Legislatura a acompañar los reclamos por los recursos que corresponden a la provincia.
Kicillof envió un mensaje directo a empresarios, trabajadores y jóvenes afectados: la caída del consumo, los tarifazos y la apertura indiscriminada de importaciones son responsables del cierre de empresas en todo el país. Señaló que la política del dólar bajo artificialmente y las altas tasas de interés desalentaron la inversión productiva y beneficiaron solo a especuladores. Cerró destacando que el Estado debe proteger los recursos y la industria nacional, y convocó a recuperar el orgullo y la convicción de que la crisis económica no es un destino inevitable.
